Los ejércitos del Señor Oscuro van extendiendo cada vez más su maléfica sombra por la Tierra Media. Hombres, elfos y enanos unen sus fuerzas para presentar batalla a Sauron y sus huestes. Ajenos a estos preparativos, Frodo y Sam siguen adentrándose en el país de Mordor en su heroico viaje para destruir el Anillo de Poder en las Grietas del Destino.
El Señor de los Anillos
1. La Comunidad del Anillo
2. Las dos Torres
3. El Retorno del Rey
Y con esto termino el maratón de Tolkien de este verano. He tardado más de lo que esperaba pero ha valido mucho la pena. De verdad necesitaba leerlo de nuevo. Me ha refrescado la cabeza, y era algo que necesitaba mucho.
Aviso que este análisis va a ser largo. Muy largo. Y no será el último que haga de esta saga. No incluyo el contenido de los Apéndices, aunque puede que lo mencione en alguna futura entrada sobre la Tierra Media.
Dicho esto, empecemos.
Tras terminar Las dos Torres uno podría pensar que el siguiente volumen arrancaría inmediatamente después de lo ocurrido con Ella-Laraña, contando cómo Sam rescata a Frodo de alguna manera y cómo continúan la misión tras el percance. Sin embargo, con lo que nos encontramos es con la narración de la otra parte de la compañía, los que acaban de ganar en el Abismo de Helm, cuya guerra ahora vemos como algo sin esperanza.
La primera mitad es muy ágil, ya que, igual que en el volumen anterior, están todos mucho tiempo separados, con lo que ocurren muchas cosas a la vez. Gandalf se dirige a Gondor con Pippin a buscar la ayuda de su senescal en la guerra contra Mordor. Merry se queda con la caballería, que seguirán el mismo camino con algo más de retraso. Aragorn, Legolas, Gimli y una compañía de Dúnedain, la Compañía Gris, marchan hacia los Senderos de los Muertos a pedir el cumplimiento de un antiguo juramento.
Comencemos hablando de lo que se ve en Gondor. Al igual que Rohan, fue un gran reino que ahora decae. Aún queda una parte de su grandeza, pero apenas es un recuerdo de lo que fue. Los Reyes desaparecieron hace muchos, muchos años, el Árbol Blanco que antes se erguía orgulloso, una de las últimas semillas de los Árboles de Valinor, lleva vidas seco, y todo lo que edificaron para defenderse del Enemigo, aquellas torres y cuidades hacían de Gondor una gran nación están ahora en manos de Mordor y ahora son hogar de incontables horrores.
El mismo gobernante, Denethor, no está en la mejor de sus condiciones. Tras la pérdida de su hijo Boromir y lo que conoce del ejército de Sauron ha perdido toda esperanza. Sí, aún comanda batallas y es capaz de formar una buena estrategia, es un hombre que duerme con la armadura puesta para mantener el cuerpo en forma en caso de necesidad, pero de nada sirve si en el momento en el que más cuerdo se le necesita la voluntad flaquea.
No toda la familia está corrupta, ni toda la ciudad. Ya vimos cómo Boromir solo parecía preocuparse por Gondor descuidando el resto de la Tierra Media y cómo Denethor no cree que el triunfo contra Sauron sea posible, pero aún queda un rayo de esperanza: Faramir, el hermano menor de Boromir. Ya lo conocimos en Las dos Torres, aunque no hablé de él en ese momento. Él comprendió que la búsqueda de Frodo era algo terrible, él advirtió a los hobbits de la peligrosidad de Gollum y del paso de Cirith Ungol que finalmente tomaron. Él, a pesar de querer a su hermano, no se tomó como una ofensa que Frodo no se despidiera en buenos términos. Y lo más importante, él tuvo éxito donde Boromir había fallado. Él se resistió al Único.
Sin embargo, Denethor no ha visto nada de esto, y si lo hubiera hecho lo habría considerado estúpido. Él no ve la valía de su hijo. Nunca la vio. Sí, parece quererle a su manera, pero solo puede llorar a Boromir y comparar al hijo que le queda con la imagen mitificada de su hermano menos. No importa lo que Faramir consiga, nunca logrará ponerse a su altura.
De hecho, este parece importar tan poco que a su padre no le tiembla el pulso a la hora de mandarle a una misión suicida. Y aún tiene la cara de soltarle que le querrá más o menos dependiendo de cómo vuelva.
Y el pobre Faramir no ha hecho nada para merecer este trato.
'Much must be risked in war', said Denethor. 'Cair Andros is manned, and no more can be sent so far. But I will not lend the River and the Pelennor unfought - not if there is a captain here who has still courage to do his lord's will.' Then all were silent. But at lenght Faramir said: 'I do not oppose your will, sire. Since you are robbed of Boromir, I will go and do what I can in his stead - if you command it.' 'I do so,' said Denethor. 'Then farewell!' said Faramir. 'But if I should return, think better of me!' 'That depends of the manner of your return,' said Denethor.
Denethor, haces que Fëanor parezca el Padre del Año
Sí, logra volver de esa misión suicida, a las puertas de la muerte. Denethor solo se acuerda de él para llevarlo en medio de la batalla al panteón de los reyes y senescales de Gondor para quemarse vivo con él y terminar con toda su estirpe como los reyes bárbaros. Parece que aún queda algo de amor por su hijo en ese momento, a pesar de la locura. Al fin y al cabo, está convencido de que va a morir de todas formas, y mejor así que a manos de los orcos o de algo peor, pero eso no cambia que ni siquiera se para a pensar que quemar vivo a su hijo inconsciente puede no ser una gran idea.
No lo consigue, se suicida solo en su último ataque de locura, pero ¿cuál es el precio? Gandalf tiene que abandonar la refriega para ir a rescatar a Faramir. ¿Cuántas bajas se produjeron por esa acción? Nunca lo sabremos. Denethor muere de todas formas, entre gritos y sufrimiento. Y no sabemos si Faramir sobrevivirá o no, por lo que podría haber sido en vano.
Pero no todo en Minas Tirith es trágico. Pippin hace amigos entre la guardia de la ciudad, e incluso habla con el hijo de uno de ellos. Sí, les espera un destino terrible, pero aún así les queda tiempo para hablar de la comida y para hacer bromas, aunque no sean demasiadas.
Hablemos, pues, de los que toman los Senderos de los Muertos, de donde nadie vuelve jamás. No les volveremos a ver hasta la batalla de los Campos de Pelennor, pero antes de marchar pasan por Edoras, donde Éowyn les ofrece hospitalidad. Allí descubrimos muchas cosas de ese personaje, muchas que ya se habían mostrado antes pero que no habíamos conseguido ver. Y es que para ella el honor de quedarse en la capital de Rohan esperando a que los hombres regresen no es tan grato como ellos creen. Ni siquiera Aragorn es capaz de ver por qué ella no se siente bien en el palacio, por qué ansía otras cosas, como el campo de batalla, en lugar de quedarse quieta esperando. Para él su deber puede tener un fin honorable. Él está destinado a ser Rey, y su sufrimiento no será en vano. Pero a Éowyn... ¿qué le espera a ella cuando todo termine? Ella se quedará encerrada en un palacio para siempre, sirviendo hombres que marchan a la guerra y la dejan sola cuidando una casa que puede que no necesiten cuando vuelven.
`Too often have I heard of duty,' she cried. 'But am I not of the House of Eorl, a shieldmaiden and not a dry nurse? I have waited on faltering feet long enough. Since they falter no longer, it seems, may not now spend my life as I will?'
[...]
'All your words have but to say: you are a woman, and your part is in the house. But when the men have died in battle and honour, you have leave to be burned in the house, for the men will need it no more, But I am of the House of Eorl and not a serving-woman. I can ride and wield blade, and I do not fear either pain or death.' 'What do you fear, lady?' he [Aragorn] asked. 'A cage,' she said. 'To stay behind bars, until use and old age accept them, and all chance of doing great deeds is gone beyond recall or desire.'
Qué grande es esta mujer.
No catalogaría a Éowyn como un personaje feminista, ya que desea ser un hombre ella misma para poder combatir como ellos, pero no es algo que desee para el común de las mujeres. A pesar de ello, aún hoy estas afirmaciones escuecen. Más aún al ver cómo incluso Aragorn es incompetente en estos temas, que ni siquiera él se preocupa por Éowyn más allá de su belleza, y cómo Éomer está completamente ciego con respecto a los deseos de su hermana. Ninguno de los hombres a su alrededor ve lo que ella quiere, todos hacen oídos sordos. Me hace pensar que es posible que el autor quisiera denunciar algo allí, algo que ahora sigue pasando con mucha frecuencia.
A las mujeres nos ignoran.
Me encanta que Éowyn consiga salirse con la suya y que entre en el ejército aunque sea disfrazada de hombre. Cumple de forma maravillosa.
Merry está en una situación similar a la de la Dama de Rohan, aunque sus motivos son un poco diferentes. Y es que es el único miembro de la Compañía que no lucharía en Pelennor, y se quedaría sin ver a sus amigos, aunque fueran a morir allí.
Entonces tenemos a la caballería de Rohan, que se dirige a Gondor, a los que ya están allí y a los que han ido a por refuerzos a los Senderos de los Muertos. ¿Dónde explota todo esto? En la batalla de los Campos de Pelennor.
Los habitantes de Minas Tirith no empiezan con demasiados ánimos, a decir verdad. Sus mejores hombres han muerto intentando tomar Osgliliath en vano y los orcos han aprovechado sus cabezas para tirarlas hacia la ciudad con catapultas, con lo que ni el discurso más épico lograría que ellos pensaran que tienen la más mínima posibilidad de vencer.
Ni siquiera Gandalf haciándole el "NO PUEDES PASAAAAR" al Rey Brujo ante las puertas de Minas Tirith mejora el ánimo, y eso ya preocupa.
Pero llegan los Rohirrim. Y su ánimo es tal que matan orcos cantando. El mismo rey Théoden lucha como los demás, hasta que cae. El Rey Brujo se encarga de rematarlo, pero antes de que le toque Éowyn y consigue algo que ningún hombre conseguiría jamás: derrotarle.
A sword rang as it was drawn. 'Do what you will; but I will hinder it, if I may.' 'Hinder me? You fool. No living man can hinder me!' Then Merry heard of all sounds in that hour the strangest. It seemed that Dernhelm laughed, and the clear voice was like the ring of steel. 'But no living man am I! You look upon a woman. Éowyn I am, Éomund's daughter. You stand between me and my lord and kin. Begone, if you be not deathless! For living or black undead, I will smite you, if you touch him.
Si no se te ponen los pelos como escarpias al leer esto, no tienes alma.
Sí, es cierto que recibe la ayuda de Merry, pero es ella la que le derrota, la que recibe la mayor parte del daño y la que recibe el mérito. Ella es la heroína.
Y es que parece que la idea de héroe de Tolkien no es la del que realiza una gran gesta, sino el que se sacrifica por los demás, aunque ya hablaremos de ello cuando lleguemos a Frodo.
Éowyn cae y Éomer recoge su cuerpo junto con el del difunto rey, creyéndola muerta. Es entonces cuando los Rohirrim comienzan a pelear al grito de "¡Muerte!".
Me vais a perdonar, pero necesito poner esta escena.
And he looked at the slain, recalling their names. Then suddenly he beheld his sister Éowyn as she lay, and he knew her. He stood a moment as a man who is pierced in the midst of a cry by an arrow through the heart; and then his face went deathly white, and a cold fury rose in him, so that all speech failed him for a while. A fey mood took him. 'Éowyn, Éowyn!' he cried at last. 'Éowyn, how come you here? What madness or devilry is this? Death, death, death! Death take us all!' Then without taking counsel or waiting to the approach of the men of the City, he spurred headlong back to the front of the great host, and blew a horn, and cried aloud for the onset. Over the field rang his voice calling: 'Death! Ride, ride to ruin and the world's ending!'
Para que luego digan que los personajes de esta saga no tienen sentimientos fuertes.
Y aquí los Rohirrim se dieron cuenta de que eso no era una fiesta.
Todo parece perdido hasta que llega la Compañía Gris a salvar el día. Y sí, ganan la batalla. Destruyen a los orcos. Pero ellos han perdido mucho, y para Sauron las tropas no son un problema. Así que no es una victoria, no se siente como tal. Porque van a morir igual.
Tras ello llega el momento de sanar a los heridos y recordar a los muertos. Éowyn, Merry y Faramir están a las puertas de la muerte. Sigue habiendo pequeñas escenas felices. Al fin y al cabo, el sol ha vuelto a salir. Pelennor ha dado cierta esperanza de victoria.
Pero no dura demasiado.
Como último movimiento desesperado, los pocos que quedan vivos se dirigen a la Puerta Negra, esperando que eso distraiga a Sauron lo suficiente como para darle tiempo a Frodo de terminar su misión, esperando que no se demore demasiado. Si lo hace, todo habrá sido en vano.
Pero en la Puerta Negra no solo les espera un temible ejército, también un mensaje. Frodo ha sido capturado y lo torturarán hasta el final de su vida, que será larga. La misión ha fallado. Se ha perdido toda esperanza.
¿O no?
Y es en ese momento cuando la atención vuelve a Sam, el que se ha quedado fuera de la torre donde retienen a Frodo y se niega a abandonarlo a su suerte. Él tiene el Anillo y podría terminar la misión. También podría quedárselo, ser él el amo de la Tierra Media y ser adorado por todos. Pero no. No va a abandonar a su amo a su suerte.
Sam es lo más adorable de la Tierra Media.
Me parece que el rescate tiene un cierto punto cómico que no sé si fue intencionado o no. Desde luego, que los orcos lleguen a temer a Sam por creerle un gran guerrero elfo tiene su punto de gracia. Y es que Sam no solo rescata a Frodo, también derrota a los vigilantes de la puerta, unas gárgolas ancestrales llenas de maldad, lo que también tiene su mérito teniendo en cuenta su tamaño.
Aquí se empieza a ver que Frodo no es tan heroico como otros héroes arquetípicos, no es un héroe perfecto e incorrupto. No existen los héroes incorruptos en la Tierra Media. Porque el Anillo es algo muy poderoso capaz de corromper hasta los corazones más nobles. Y puedo asegurar que el de Frodo es uno de ellos.
'But you are in the land of Mordor now, sir, and when you get out you'll see the Fiery Mountain and all. You'll find the Ring very dangerous now, and very hard to bear. If it's too hard a job, I could share it with you, maybe?' 'No, no!' cried Frodo, snatching the Ring and chain from Sam's hands. 'No, you won't, you thief!' He panted, staring at Sam with eyes wide with fear and enmity. Then, suddenly, clasping the Ring in one clenched hand, he stood aghast.
'Oh, Sam!' cried Frodo. 'What have I said? What have I done? Forgive me! After all you have done. It's the horrible power of the Ring. I wish it had never, never been found. But don't mind me, Sam. I must carry the burden to the end. It can't be altered. You can't come between me and my doom.'
Esta parte es muy reveladora, y me gusta mucho cómo muestra tanta información en una conversación relativamente pequeña. Vemos cómo Frodo se niega a compartir la carga con Sam. Su primera reacción es el miedo, llamarle ladrón, creer que quiere quitarle su tesoro. Pero después vemos que recapacita, que se arrepiente de lo que ha hecho, pero que aún así se niega a darle la carga a Sam. Dice que es suya, que es su destino. No creo que sea cosa del Anillo a esas alturas, ni que crea que compartir la carga le hace menos digno. Creo que lo hace por genuina preocupación, por amor, si lo preferís. Él está empezando a sentir los estragos del Anillo, según sus propias palabras:
'As I lay in prison, Sam, I tried to remember the Brandywine, and Woody End, and The Water running through the mill at Hobbiton. But I can't see them now.'
Llevar el Anillo no es una broma. Es algo que arrebata los recuerdos felices, que es capaz de absorber la felicidad y el buen humor de cualquiera y dejarlo convertido en una cáscara vacía. Frodo no lo sabía al aceptar la tarea, y es probable que ahora se arrepienta. No quiere que le ocurra lo mismo a Sam. No quiere que lo pierda todo, como él.
Salen haciéndose pasar por orcos, y durante un rato son tratados como tales. Como orcos especialmente vagos, además. Las armaduras que usan de camuflaje pesan en los hombros de los hobbits, en especial de Frodo, que porta además otra carga más pesada.
Es muy obvio, pero El Señor de los Anillos no es un camino de rosas, en especial en las partes protagonizadas por estos dos hobbits. Sufren lo que no está escrito para llegar hasta el Monte del Destino, y ni siquiera tienen claro si lo lograrán o no hasta el mismo final. De hecho, es en Mordor cuando empiezan a preguntarse si tendrán que prepararse para el camino de vuelta, pues no están seguros de si habrá uno.
Supongo que es algo que comentan siempre, pero es que ver la devoción que tiene Sam hacia Frodo devuelve un poco la fe en la humanidad. No solo se aprecian y se quieren, también se ayudan en las dificultades, se dicen lo que hacen mal y no se llevan peor por ello. Representan todo lo que una relación de amor (de cualquier tipo, romántico y no romántico) debería ser. Permanecen juntos incluso cuando están seguros de que aunque consigan llevar a cabo la misión lo más probable es que mueran. Y este momento... Este momento hace que se me salten los lagrimones.
'Come, Mr Frodo!' he cried. 'I can't carry it for you, but I can carry you and it as well. So up you get! Come on, Mr Frodo dear! Sam will give you a ride. Just tell him where to go, and he'll go.'
Pon un Samsagaz en tu vida
Pero no podían terminar sin reencontrarse con un viejo conocido: Gollum, al que ninguno de los hobbits había echado de menos.
Es muy curioso cómo los personajes tratan a Gollum. Es una criatura despreciable y mentirosa. Todos saben que hará lo posible por recuperar su "tesoro", incluso matar. Todos los personajes de la Comunidad le desprecian, sin excepción. Inspira repulsión, pero también inspira lástima.
En la Comunidad del Anillo, sin ir más lejos, Frodo quería matarle sin haberle visto. Lo odiaba y no lo conocía, y estaba convencido de que no podría tenerle lástima de ninguna de las maneras. Gandalf le dijo que no fuera tan rápido en juzgarle y condenarle a muerte, porque él fue también incapaz de hacerlo
Después, en Las dos Torres, cuando los hobbits se encuentran con Gollum al fin no solo no le matan, sino que le permiten ser su guía e incluso le tratan bien. Frodo no solo no intenta matarlo, sino que insiste en que tiene que quedarle algo bueno, algo del viejo Sméagol. Llega incluso a defenderlo ante Faramir, quien está seguro de que les traicionará, como acaba pasando. Sam también está convencido de ello, pero tampoco intenta hacer daño a su guía, pues sería desobedecer al señor Frodo.
Como es lógico, se separan en Cirith Ungol tras la traición nada esperada de esta desdeñable criatura y la aparición de Ella-Laraña, algo que casi les cuesta la vida y de lo que escaparon por pura suerte.
En las inmediaciones del Monte del Destino, Gollum vuelve para llevarse el Anillo. Sam pelea contra él y en un momento se queda a punto de matarlo. Si lo hiciera, nadie se lo reprocharía. Esa criatura les ha traicionado, ha estado a punto de matarles solo para conseguir el Anillo. Quiere matar a Frodo y al propio Sam, si se distrae un poco. Y Sam no puede acabar con su miserable vida. Le mueve la compasión en el último momento.
Gollum es alguien que todo el mundo detesta pero con quien nadie puede acabar. Porque al final da lástima. Porque el pobre ha sufrido las torturas de Sauron, ha dejado prácticamente de comer y está escuálido, ha sufrido lo indecible al perder el Anillo.
Podría extrapolarse perfectamente a un maltratador, desde luego.
Y llegamos a uno de los momentos que más me gustan de toda la trilogía: la llegada al Monte del Destino. Es el punto de máxima tensión, el momento del que depende todo el destino de la Tierra Media. Está tan bien hecho que también dan ganas de llorar.
Antes de llegar al lugar donde destruirá el Anillo para siempre, Frodo también se tiene que enfrentar a Gollum. Aquí demuestra que, a pesar de que el Anillo le ha quitado mucha fuerza y energía, aún es capaz de defenderse. No depende del todo de Sam, cosa que se le perdonaría, sino que él solo le planta cara. De qué forma.
Then suddenly, as before under the eaves of Emyn Muil, Sam saw these two rivals with other vision. A crouching shape, scarcely more than the shadow of a living thing, a creature now wholly ruined and defeated, yet filled with a hideous lust and rage; and before it stood stern, untouchable now by pity, a figure robed in white, but at its breast it held a wheel of fire. Out of the fire there spoke a commanding voice. 'Begone and trouble me no more! If you touch me ever again you shall be cast yourself into the Fire of Doom.'
Y luego lo cumple, para que no se diga que Frodo hace amenazas vacías.
Pero en el momento más importante, del que pende el destino del mundo, en el que el héroe necesitará de toda su fuerza... flaquea.
'I have come,' he said. 'But I do not choose now to do what I came to do. I will not do this deed. The Ring is mine!
A todos a partir de ahora que me digan que la narrativa de Tolkien es cliché les voy a plantar esto en la cara. A todos los que me digan que Frodo es un héroe pánfilo y arquetípico. Aquí se demuestra que no es todopoderoso, que no es nadie especial a pesar de la resistencia que se ve en los hobbits ante la magia del Anillo. Le ha llegado a la cabeza, como a todos los demás.
Frodo ha fracasado.
Y creo los defensores a ultranza de que Sam era mejor que su amo y que no habría caído como este se equivocan. Creo que si los papeles se hubieran invertido el resultado habría sido el mismo, porque el Anillo corrompe a todos, y ambos hobbits eran igual de buenos, compasivos y tenían su sentido común hobbit en perfectas condiciones.
La tarea era demasiado grande para cualquiera.
Si no fuera por Gollum todo se habría perdido, pero él cae al fuego junto con su querido Anillo, como Frodo dijo que haría. Y el poder de Mordor se desmorona. Ambos hobbits consiguen encontrar un lugar donde refugiarse del desastre que les rodea. Allí se quedan, contemplando el fin.
Frodo no se siente satisfecho con lo que ha hecho. Se siente culpable. Sabe que ha fallado y que ha sido Gollum el que ha salvado la Tierra Media. Y sabe que eso le acompañará siempre.
'But do you remember Gandalf's words: Even Gollum may have something yet to do? but for him, Sam, I could not have destroyed the Ring. The Quest would have been in vain, even at the bitter end. So let us forgive him! Fot the Quest is achieved, and now all is over. I am glad you are here with me. Here at the end of all things, Sam.'
Pobre Frodo. Esto no ha terminado aún.
Mas no es el fin de todas las cosas. Llegan las Águilas, cuando ya todo está ganado y les sacan de allí. No me voy a meter en si podrían haber hecho todo el viaje subidos en ella porque otros ya lo han tratado mejor que yo. Esta llegada en el último momento se podría ver como una maniobra de Tolkien para salvar a sus personajes cuando deberían morir, pero aún les queda mucho por delante. La historia no termina con la derrota de Sauron. Oh, no.
Por todo Gondor hay celebraciones. Se alaba el coraje de los hobbits, Aragorn se corona rey de Gondor y se casa con Arwen, Éowyn se casa con Faramir, con lo que constituyen la pareja más mona de toda la trilogía, y marcha con él a Ithilien. Se muestra el debido respeto a los muertos, y, al fin, las celebraciones terminan y los hobbits vuelven a casa.
Todo el camino de vuelta es precioso. Las despedidas son tristes y a la vez muy, muy bonitas, pero no me voy a parar demasiado en ello para no hacer la entrada aún más larga de lo que ya es.
Se suele asumir que cuando el héroe derrota al Mal derrota a todo el Mal del mundo. También se asume que cuando vuelve a su lugar de origen lo encuentra igual que antes, y lo ve diferente porque ha cambiado. Pero esto no tiene por qué ser así. En El Señor de los Anillos los héroes vuelven cambiados a una tierra que no es igual que cuando marcharon.
Ahora la Comarca es un lugar triste y desolado. Los agujeros-hobbit han sido abandonados y sustituidos por horribles construcciones de ladrillos, hay miles de normas que deben obedecer, se mueren de hambre. En el tiempo que han estado fuera su casa se ha convertido en un infierno.
Esta parte es muy curiosa. Es un problema que deben solventar los cuatro hobbits juntos, sin ayuda externa. Un problema que demuestra todo lo que han aprendido durante el viaje, y no solo las habilidades de combate, también la compasión y la piedad. Me parece un crimen que lo quitaran de las películas. Si hay hasta batalla épica y todo. Una batalla en la que Frodo se dedica a cuidar que los hobbits no se maten entre ellos.
Frodo had been in the battle, but he had not drawn a sword, and his chief part had been to prevent the hobbits in theit wrath at their losses, from slaying those of their enemies who threw down their weapons.
¿Aún hacen falta más razones para quererle?
Sí, consiguen vencer. Gracias a que sus enemigos les subestimaron por creer a los hobbits débiles. El verdadero causante del mal, Saruman, es asesinado. No por los hobbits, sino traicionado por su propio siervo, como se merece.
Y poco a poco todo vuelve a ser bonito en la Comarca. Al fin hay algo que celebrar de verdad. Al fin se puede decir que el Mal está acabado.
El Mal ha acabado, todo es feliz, mas no para Frodo. No para el héroe. Aún le duele la herida de la daga de Morgul que le hicieron en la Cima de los Vientos, una herida que nunca se cerrará. Aún tiene heridas en el alma por el poder del Anillo.
Él llevó el aquella carga porque la eligió. No llegó a completar la tarea, pero aún así se sacrificó por la Tierra Media. Es un héroe a pesar de flaquear en el último momento, pues al final eso no importa. Lo que importa es lo que ha sufrido, el trauma que carga de vuelta. Lo que importa es que lo ha perdido todo. Por eso él es el héroe y no Sam, o Aragorn. A ellos aún les queda vida, han sufrido pero han sacado un cierto provecho de ello. Aragorn es Rey de Gondor. Sam tiene un jardín precioso, y una esposa y una hija a las que adora.
Frodo no tiene nada. Lo ha perdido todo.
One evening Sam came into the study and found his master looking very strange. He was very pale and his eyes seemed to see things far away. 'What's the matter, My Frodo?' said Sam. 'I am wounded,' he answered, 'wounded; it will never really heal.'
Por eso, como única recompensa tras su periplo, puede ir a los Puertos Grises y zarpar hacia Valinor, donde podrán al fin curarle.
'But,' said Sam, and tears started in his eyes, 'I thought you were going to enjoy the Shire, too, for years and years, after all you have done.' 'So I thought too, once. But I have been too deeply hurt, Sam. I tried to save the Shire, and it has been saved, but not for me. It mus often be so, Sam, when things are in danger: some has to give them up, lose them, so that others may keep them.[...]'
El héroe no es el que hace grandes hazañas y es recompensado por ellas. Es el que las pierde para que otros las mantengan.
Esta saga es preciosa. Me ha hecho llorar, me ha hecho reír y me ha hecho morderme los labios en las escenas de tensión a pesar de saber que todo se resolvería bien. En esta relectura he descubierto muchos detalles que no había visto antes, y sé que en las próximas veré muchos más. Es una saga magnífica que todos, en especial los escritores de fantasía, deberían leer y analizar.
Conclusión: Nada más que añadir
Nota:
MATRÍCULA DE HONOR