La vida parece que vuelve a ser apacible en la casa de tía Elinor y en su fascinante biblioteca, o con el regreso de Resa, o con Mo (Lengua de Brujo) de nuevo encuadernando y «sanando» libros enfermos… pero el peligro vuelve a acechar tras las páginas y en el jardín. Meggie, que ha heredado de su padre Lengua de Brujo el don de dar vida a los personajes de los libros cuando lee en voz alta, tampoco será abandonada por la magia en esta aventura... y un nuevo viaje dará comienzo. Meggie partirá hacia el Mundo de Tinta en compañía de Farid con la intención de prevenir a Dedo Polvoriento, pues el cruel Basta y la malvada Mortola no andan muy lejos… Además, por fin conocerá al Príncipe Orondo, a Cósimo el Guapo, al Príncipe Negro y a su oso y el Bosque Impenetrable. Y, cómo no, también le gustaría reencontrarse con las hadas azules, con los elfos de fuego y, como es natural, con Fenoglio, que quizá pueda devolverla al mundo real mediante la escritura. ¿O quizá no?
Mundo de Tinta
1. Corazón de tinta
2. Sangre de tinta
3. Muerte de tinta
Mundo de Tinta
1. Corazón de tinta
2. Sangre de tinta
3. Muerte de tinta
Leí la primera parte hace algo más de un año. Corazón de Tinta me gustó, aunque no era tan maravilloso como esperaba. Empecé este segundo tomo creyendo que sería una lectura de simple entretenimiento. Pero estaba equivocada. Este libro me ha encantado. Y aquí tenéis por qué.
Si hay algo que sin duda destaca de esta entrega son los personajes. En el primer libro tampoco me entusiasmaron, pero en este les cogí un cariño especial. No recuerdo querer tanto a los personajes de un libro desde Geralt de Rivia. Como es normal, preocuparse por los personajes mejora todo al instante. Me tuvo pegada a la pantalla del eReader, deseando saber qué les pasé.
Además, no nos encontramos, al igual que en otros libros juveniles, una historia que gira alrededor de los niños, en la que estos salvan el día mientras los adultos se limitan a hacer el tonto y prohibirles hasta salir de casa. Los personajes adultos están tan bien definidos y son tan creíbles como los niños. Tienen sus maneras de enfrentarse a los villanos y de sobrevivir, y de verdad se ve, como ocurre en realidad, que sus ideas suelen estar bastante mejor pensadas que las de los pequeños (a no ser que hablemos de Dedo Polvoriento, claro) (No te preocupes, Dedo Polvoriento, yo te quiero igual).
Tampoco se olvida de los que no llegan a entrar en el Mundo de Tinta. La historia es tan completa que no solo ocurren cosas dentro, también fuera, y no por ello sus conflictos son menos interesantes. Eso me ha sorprendido.
Me ha gustado la variedad de personajes femeninos y la fuerza que tienen. Hay mujeres jóvenes y viejas, guapas y feas, valientes y cobardes. Las hay más buenas que el pan y las hay malvadas como arpías. Pero hay algo que tienen en común: todas son increíblemente fuertes. Fuertes como Resa al enfrentarse de nuevo a sus traumas; como Roxana, por luchar por lo que quiere; como la cabezota de Elinor, quien no cesa de luchar o como Meggie, que no tiene miedo de nada. Ya quisieran muchos libros llamados "feministas" tener la representación que tiene este.
Otra cosa a destacar son los malos. Sí, hay malos muy malos y buenos muy buenos. No, no hay tonos de gris, como si me importara.
Estos villanos son soberbios. Todos ellos son despiadados e inmorales, no tienen ni una sola característica redentora. Como no paran de hacer maldades, mueven la trama con una agilidad tremenda. Son una amenaza real, tanto que hacen que la preocupación por los protagonistas sea real. Con gente así nadie está a salvo.
Empezamos por Cabeza de Víbora, el villano principal. Es malvado como él solo. Cuelga a los juglares y titiriteros que pasan cerca de sus tierras, somete a sus enemigos a las torturas más crueles y lo único que quiere es dominar el Mundo de Tinta. Teme a la muerte de forma casi enfermiza, pero eso no evita que sea un ser completamente despiadado. A su lado Capricornio parece una hermanita de la caridad.
Mortola se luce en este libro. De verdad, esa mujer es asquerosa. Mucho peor que su hijo. Cada vez que aparecía me rechinaban los dientes, porque esta mujer no hace absolutamente nada bueno. Hace daño por hacerlo y su venganza es completamente desproporcionada. Y, para colmo, mala hierba nunca muere.
Las relaciones entre los personajes evolucionan tanto que casi parece un culebrón. Hay tantos amores cruzados que aquello parece un culebrón. Y algo que me sorprende: casi todos los personajes celosos son hombres. ¿Casualidad? No lo creo.
En este volumen, además, la señora Funke se las ha apañado para cogerme el corazón y partírmelo en trocitos. No mueren demasiados personajes, es cierto, pero mueren justo los personajes a los que tenía más cariño. Me ha hecho llorar en pleno Metro, aunque no es algo que tenga demasiado mérito teniendo en cuenta lo sensible que soy yo.
SPOILER
Jamás te perdonaré la muerte de Dedo Polvoriento, Cornelia Funke Carmena. Jamás
FIN DEL SPOILER
El mundo de Sangre de Tinta es de lo que más brilla del libro. Es el punto medio perfecto entre lo realista y lo maravilloso. Las imágenes que crea son grandiosas. Están llenas de magia y colores, y dan ganas de entrar también allí. Muchos personajes son gente amable y buena, mucho más que en nuestro mundo. Sin embargo, también tiene una cara increíblemente cruel. Hay personajes manipuladores y malvados, hay traidores, hay enfermedades, los niños mueren.
La magia que aparece en este libro me encanta. Sin reglas escritas, sin límites, completamente impredecible. Esto sí que es magia de verdad.
Sí, es un mundo medieval estándar, pero su forma de presentarlo me ha encantado.
Conclusión: Un grandísimo libro de fantasía juvenil que pueden disfrutar tanto niños como adultos.
Lo mejor: En un solo libro están juntas todas las cosas que adoro en las novelas de fantasía.
Lo peor: A veces los malos son tan absurdamente poderosos que la lectura puede ser frustrante
Nota:
Además, no nos encontramos, al igual que en otros libros juveniles, una historia que gira alrededor de los niños, en la que estos salvan el día mientras los adultos se limitan a hacer el tonto y prohibirles hasta salir de casa. Los personajes adultos están tan bien definidos y son tan creíbles como los niños. Tienen sus maneras de enfrentarse a los villanos y de sobrevivir, y de verdad se ve, como ocurre en realidad, que sus ideas suelen estar bastante mejor pensadas que las de los pequeños (a no ser que hablemos de Dedo Polvoriento, claro) (No te preocupes, Dedo Polvoriento, yo te quiero igual).
Tampoco se olvida de los que no llegan a entrar en el Mundo de Tinta. La historia es tan completa que no solo ocurren cosas dentro, también fuera, y no por ello sus conflictos son menos interesantes. Eso me ha sorprendido.
Me ha gustado la variedad de personajes femeninos y la fuerza que tienen. Hay mujeres jóvenes y viejas, guapas y feas, valientes y cobardes. Las hay más buenas que el pan y las hay malvadas como arpías. Pero hay algo que tienen en común: todas son increíblemente fuertes. Fuertes como Resa al enfrentarse de nuevo a sus traumas; como Roxana, por luchar por lo que quiere; como la cabezota de Elinor, quien no cesa de luchar o como Meggie, que no tiene miedo de nada. Ya quisieran muchos libros llamados "feministas" tener la representación que tiene este.
Otra cosa a destacar son los malos. Sí, hay malos muy malos y buenos muy buenos. No, no hay tonos de gris, como si me importara.
Estos villanos son soberbios. Todos ellos son despiadados e inmorales, no tienen ni una sola característica redentora. Como no paran de hacer maldades, mueven la trama con una agilidad tremenda. Son una amenaza real, tanto que hacen que la preocupación por los protagonistas sea real. Con gente así nadie está a salvo.
Empezamos por Cabeza de Víbora, el villano principal. Es malvado como él solo. Cuelga a los juglares y titiriteros que pasan cerca de sus tierras, somete a sus enemigos a las torturas más crueles y lo único que quiere es dominar el Mundo de Tinta. Teme a la muerte de forma casi enfermiza, pero eso no evita que sea un ser completamente despiadado. A su lado Capricornio parece una hermanita de la caridad.
Mortola se luce en este libro. De verdad, esa mujer es asquerosa. Mucho peor que su hijo. Cada vez que aparecía me rechinaban los dientes, porque esta mujer no hace absolutamente nada bueno. Hace daño por hacerlo y su venganza es completamente desproporcionada. Y, para colmo, mala hierba nunca muere.
Las relaciones entre los personajes evolucionan tanto que casi parece un culebrón. Hay tantos amores cruzados que aquello parece un culebrón. Y algo que me sorprende: casi todos los personajes celosos son hombres. ¿Casualidad? No lo creo.
En este volumen, además, la señora Funke se las ha apañado para cogerme el corazón y partírmelo en trocitos. No mueren demasiados personajes, es cierto, pero mueren justo los personajes a los que tenía más cariño. Me ha hecho llorar en pleno Metro, aunque no es algo que tenga demasiado mérito teniendo en cuenta lo sensible que soy yo.
SPOILER
Jamás te perdonaré la muerte de Dedo Polvoriento, Cornelia Funke Carmena. Jamás
FIN DEL SPOILER
El mundo de Sangre de Tinta es de lo que más brilla del libro. Es el punto medio perfecto entre lo realista y lo maravilloso. Las imágenes que crea son grandiosas. Están llenas de magia y colores, y dan ganas de entrar también allí. Muchos personajes son gente amable y buena, mucho más que en nuestro mundo. Sin embargo, también tiene una cara increíblemente cruel. Hay personajes manipuladores y malvados, hay traidores, hay enfermedades, los niños mueren.
La magia que aparece en este libro me encanta. Sin reglas escritas, sin límites, completamente impredecible. Esto sí que es magia de verdad.
Sí, es un mundo medieval estándar, pero su forma de presentarlo me ha encantado.
Conclusión: Un grandísimo libro de fantasía juvenil que pueden disfrutar tanto niños como adultos.
Lo mejor: En un solo libro están juntas todas las cosas que adoro en las novelas de fantasía.
Lo peor: A veces los malos son tan absurdamente poderosos que la lectura puede ser frustrante
Nota:
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