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sábado, 16 de julio de 2016

Reseña: El Imperio Final, de Brandon Sanderson


Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes e inmortalidad. Le ayudan «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la «alomancia». Pero los nobles, con frecuencia, han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma». Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte... Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.





Nacidos de la Bruma:
1. El Imperio Final
2. El Pozo de la Ascensión
3. El Héroe de las Eras

Uno de los propósitos de este año era leer a Brandon Sanderson, y aunque yo quería empezar con Elantris, esta trilogía se puso a mi disposición antes y no le iba a hacer ascos.
Las expectativas que tenía estaban bastante cercanas a la estratosfera. Había leído miles de reseñas, artículos y opiniones varias que ponían a Sanderson como uno de los mejores escritores de fantasía de estos tiempos, en especial en el campo de construcción de mundos. Tras leer esto puedo afirmar que no se equivocaban. 

El mundo es de los más complejos y detallados que he visto en mucho tiempo, y lo mejor es que la estética no es la típica medieval, sino algo más victoriano con aspectos que recuerdan al Imperio Romano. Y Sanderson no utiliza el método de introducir el mundo en los primeros capítulos, sino que sumerge al lector en su universo para dejar que lo vaya descubriendo por su cuenta, y eso provoca confusión en las primeras páginas, aunque una sensación mayor de satisfacción cuando al fin se descubre cómo funciona todo.
La magia, Alomancia, funciona de un medio parecido, aunque la explica de un modo algo más convencional, a través de un maestro que se la enseña a un principiante. Me ha encantado. Es un sistema lógico, casi científico, no tan místico como otros, y se sostiene solo, casi parece que se podría hacer y practicar. En ese mundo se obtiene el poder quemando metales, y cada uno da habilidades distintas basadas en "empujar" y "tirar". Ofrece un poder medible y controlado, las reservas no son infinitas, si se usa mal hay consecuencias... . Buena esa, Sanderson.

La historia puede parecer bastante normalita y predecible, pero no lo es en absoluto. Comienza con lo típico de un grupo de rebeldes que quiere echar abajo el gobierno del Lord Legislador, que lleva mil años en el poder, pero según avanza se convierte en mucho más. Cuando llevaba más o menos el 60-70% del libro leído ya tenía una idea bastante clara de por dónde iban a ir los tiros en la trilogía y cómo acabaría más o menos cada personaje. El último 15% me lo desmontó todo, y todavía sigo dando vueltas a ese final, aunque ahora que lo pienso, podría haberlo visto venir, pero no. Bien jugado, Sanderson.
Además, al principio de cada capítulo se ven fragmentos de un diario que parece ser del Lord Legislador antes de empezar su reinado de terror, cuando era un héroe que iba a salvar el mundo de una temible oscuridad, y estos fragmentos son muy interesantes, creo que ese personaje me interesó más que los propios protagonistas.
Como punto negativo hay que decir que en el final todo se precipita demasiado. En los últimos capítulos se llevan a cabo hazañas imposibles en muy poco tiempo de forma demasiado irreal.

Los personajes no me han gustado demasiado, en general. Me han parecido demasiado perfectos todos ellos. Empezando por Vin, una skaa de dieciséis años con gran fuerza en la Alomancia. Es fuerte, y no para de repetirlo, no quiere parecer femenina, es inteligente, tiene buena memoria, un pasado trágico en el que todos la traicionaban, es muy buena en Alomancia, quema metales por instinto, puede comportarse como una dama de la nobleza si quiere... y no tiene defectos claros a la vista, aparte de la impulsividad. Y para que se vea que no lo digo por decir:

But, I am strong, she thought. That was the irony. The beatings almost didin't hurt anymore, for Reen's frequent abuses had left Vin resilient, while at the same timeteaching her how to look pathetic and broken. In a way, the beatings were self-defeating. Bruises and welts mended, but each new lashing left Vin more hardened. Stronger

Vin had rarely worn it [a simple earring not even worth stealing] for fear that the ornamentation would make her look more feminine

"What do you sense?" Marsh asked.
"I... think there are two different metals being burned. One's coming from Kelsier down below, the other is coming from you"
"Good," Marsh said appreciatively. "You've practiced"
"Not much," Vin admitted.
He cocked an eyebrow."Not much? You can already determine pulse origins. That takes practice."
Vin shrugged. "It seems natural to me"

Por otro lado tenemos a Kelsier, el líder de los rebeldes, que también ha tenido un pasado trágico que nos recuerda cada dos páginas y que quiere tirar el gobierno del Lord Legislador sin importar qué caiga con él. Me ha gustado algo más que Vin, más que nada porque tiene más carisma y defectos que otros personajes señalan como tales, como su extremismo al marcar a todos los nobles como enemigos. Tenía una gran teoría concerniente a este personaje, pero no tiene sentido contarla, ya que el final me la ha tirado del todo.

Even if he hadn't found the atium, any night that ended with a group of dead noblemen was a succesful one, in Kelsier's opinion.

Los personajes secundarios me han gustado más. Hay algunos bastante perfectos, como Elend Venture, pero en general no se les ve tan superhombres como los principales. Destacaría a Marsh, el hermano de Kelsier, la voz de la razón y uno de los personajes más valientes del libro.
Por algún motivo extraño, cuanto menos sabía de un personaje más me gustaba.

Me ha gustado la forma en la que hasta los mismos rebeldes se cuestionan la legitimidad de sus planteamientos, y cómo hasta tal punto se considera al Lord Legislador un dios que hasta juran y blasfeman en su nombre. Y esas dudas me han parecido muy interesantes porque ¿cómo sabes que tu dios hace el mal si es él quien dicta su naturaleza?


Conclusión: Lord Legislador, me encanta

Lo mejor: El sistema de magia es lógico, creíble, sencillo y muy molón.
Lo peor: Los personajes son demasiado perfectos para ser creíbles

Nota:



sábado, 9 de julio de 2016

Reseña: Bautismo de fuego, de Andrzej Sapkowski

Entonces le dijo la profetisa al brujo: "Este consejo te doy: ponte botas de yerro, toma en la mano un bastón de yerro. Ve con tus botas de yerro hasta el fin del mundo y por el camino agita el bastón y riega todo con lágrimas. Ve a través de la agua y el fuego, no te detengas ni mires a tu alredor. Y cuando las almadreñas se te desgasten, cuando el bastón de yerro se deshaga, cuando el viento y el calor te sequen los ojos de tal forma que de ellos ni una lágrima acierte a escapar, entonces, en el fin del mundo, hallarás lo que buscas y lo que amas. Pudiera ser".

 Y el brujo cruzó la agua y el fuego, sin mirar a su alrededor. Pero no se puso botas de yerro ni tomó bastón. Sólo llevó su espada de brujo. No escuchó las palabras de la profetisa. Y bien que hizo, porque era una mala profetisa.




Saga de Geralt de Rivia
1. El último deseo
2. La espada del destino
3. La sangre de los elfos
4. Tiempo de odio
5. Bautismo de fuego
6. La torre de la golondrina
7. La dama del lago
8. Estación de tormentas


Llevaba ya mucho tiempo sin leer nada de Geralt de Rivia, y puede que por ello tuviera unas expectativas bastante altas con respecto a este volumen. Yo pensaba que nunca decepcionaba, que siempre estaría ahí para ser un éxito seguro, pero me he equivocado. 

Este es otro libro de paso, pero a diferencia de Tiempo de odio parece que no tiene historia. Sí, Geralt va por ahí viajando y Yennefer está conspirando con otras hechiceras, pero no parece ni que ocurra nada interesante ni que los personajes se posicionen en ninguna parte. Ya desde el principio me preguntaba "y la historia, ¿dónde está?". Además, todo evoluciona demasiado al cliché. Geralt es el héroe que con su banda va a rescatar a Ciri, mientras las hechiceras no se cansan de hablar de lo importante que es esta chica por portar la Antigua Sangre. Si combinamos eso con que Ciri, la que crece, evoluciona y se enfrenta a sus demonios, apenas aparece, nos sale un libro bastante soso. Me he aburrido leyendo, y no debería ser así.

No todo ha ido a peor, es cierto. Aunque la historia ha resultado anodina cuanto menos, la prosa sigue en su línea. Eso sí, había partes tan cultas que me costaba entenderlas (creo que es el libro en español con el que más he usado el diccionario) y partes tan rudas que ni las entendía con claridad ni podía encontrar las palabras en el diccionario. A eso hay que sumarle la retahíla de nombres raros e impronunciables que aparecen. Es imposible quedarse con todos y muchas veces no sabía de quién hablaban los personajes ni por qué, pues en este sentido, el autor se da por contento presentando a los personajes una vez y ahí te apañes.

El punto fuerte, sin duda alguna, son los personajes "principales" nuevos, en especial el Mariscal de Campo Duda y Regis. El primero es un loro que solo dice dos palabras, pero dos palabras tan bien escogidas que cada vez que las soltaba me entraba una risa floja incontrolable. El segundo es enigmático y uno de los personajes más interesantes de la saga, y no digo más porque destripo el poco interés que tiene la historia en este volumen.

Me ha salido una reseña bastante corta, pero no me salen más cosas que decir. Al terminarlo tuve la sensación de que había leído páginas y páginas de nada. No creo que de aquí a un tiempo me acuerde de lo que pasaba, y de hecho no sé si me acuerdo ahora. Ha pasado sin pena ni gloria. Seguiré con la saga, a ver si mejora y sube mi opinión general. Desde luego, tendré que releerla para ver los detalles que se me están escapando en esta lectura.

Conclusión: Meh

Lo mejor: Regis y el Mariscal de Campo Duda
Lo peor: No parece tener una historia como tal

Nota:


sábado, 2 de julio de 2016

Reseña: Stardust, de Neil Gaiman

El joven Tristran Thorn está dispuesto a hacer cualquier cosa para conquistar el frío corazón de su amada Victoria, incluso a prometerle que le conseguirá la estrella que ambos ven caer una noche. Para cumplir su palabra, Tristran deberá cruzar el muro que separa su pueblo del País de las Hadas, un vasto territorio donde nada se parece a lo que él ha conocido, donde ni siquiera las estrellas tienen forma de estrella y donde los duendes y los espectros campan a sus anchas. En ese mágico lugar, el joven no sólo hará cambiar su futuro, sino que también descubrirá cosas de su pasado que no podía imaginar. Con la ayuda de un unicornio, un barco pirata que surca el cielo, un árbol muy sabio y una florecita de cristal... ¿conseguirá Tristran el amor de su dama?






Llevaba mucho tiempo queriendo leer algo de Neil Gaiman, y la oportunidad llegó en la Feria del Libro de Madrid. Había visto la película de Stardust y me había encantado, así que decidí comprarme el libro, ya que estaba. 

La verdad es que es una historia que me ha encantado, pero, a pesar de ello o precisamente por eso, no sé qué decir. Es un libro muy corto, apenas llega a las doscientas páginas, y parece un cuento de hadas más que una novela. Está escrito como si fuera para niños, y la historia es simplemente encantadora. Yo me lo he leído en inglés y coger un pasaje al azar y leerlo es delicioso. El lenguaje que utiliza es muy musical, lo que desde luego contribuye a crear esta ambientación tan especial que tiene el libro. Además, utiliza muchas fórmulas que vienen de cuentos fantásticos tradicionales, como los pactos entre hadas o brujas con otros seres de Faerie o humanos, o la personificación de todo lo que aparece.

El mundo que se presenta es muy interesante y encantador. No se rige por leyes puramente lógicas, y es tan irracional como los cuentos para niños. Tiene barcos que viajan por las nubes capturando truenos, brujas viejas como el tiempo, en la casa real los príncipes luchan entre ellos hasta que quede solo uno y, por supuesto, las estrellas tienen forma humana. Lo mejor de todo es cómo interactúa este mundo con el nuestro, en un mercado que se celebra una vez cada nueve años, y cómo reaccionan los habitantes de nuestro mundo y los de Faerie, como si fuera lo más normal del mundo.

Los personajes están muy bien construidos para lo corto que es el libro y evolucionan de forma muy pausada y creíble, especialmente Tristran y la estrella. Apenas se notan sus cambios, solo al final, cuando ellos mismos se dan cuenta de lo que han vivido, uno descubre que no son los mismos que empezaron. Pero no acaban aquí. Todos los personajes secudarios e incluso extras están muy bien perfilados aunque aparezcan poco, especialmente las hadas y brujas.

Hay bastantes detalles que hacen que este no sea cien por cien un cuento para niños, o al menos, no para los niños de ahora. Tiene varias escenas de sexo y alguna parte bastante gore, pero están muy bien integradas y a mí no me han molestado en demasía. El sexo es más poético que explícito y las escenas sangrientas, aunque injustas, no lo parecen tanto, pues están contandas con naturalidad y sin ensañamiento, por lo que casi pasa desapercibido el componente cruel.

La historia puede resultar predecible, pues cae en la gran mayoría de los tópicos fantásticos que ya conocemos, pero les da una vuelta original que resulta refrescante. El final me decepcionó un poco, esperaba algo más (SPOILER: ¿en serio la bruja se resigna? ¿En serio?). Sin embargo, me ha dejado con una terrible sensación de vacío, e incluso hizo que se me saltaran las lágrimas. Desde luego, Stardust se ha convertido en uno de mis libros favoritos, y estoy deseando leer más obras de Neil Gaiman.

Conlcusión: Precioso y encantador

Lo mejor: Recrea perfectamente el ambiente de un cuento de hadas.
Lo peor: Al final le falta un poco

Nota:






sábado, 25 de junio de 2016

Reseña: El Oráculo de Estépal, de Antonio Martín Morales

Sala y Lorkun tratan de penetrar en lo desconocido, atravesar La Puerta Dorada. Su objetivo es alcanzar el Oráculo de Estépal y obtener ayuda de los dioses. Pero ni siquiera conocen la forma de abrir las puertas. El nuevo Rey Rosellón Corvian, ya está sentado en el trono de Vestigia y comienza su reinado de oscuridad. ¿Cumplirá el nuevo Rey el Pacto por el que la reina y sus más allegados pueden salir de Vestigia pacíficamente? ¿Podrá Lorkun llegar al Oráculo de Estépal atravesando la Puerta dorada? ¿Lograrán reunir un poder capaz de oponerse al de Lasartes para derrotar a Rosellón?








Saga de La Horda del Diablo
1. La caza del Nigromante
2. La maldición Silach
3. El Pacto de las Cinco Montañas
4. La Puerta Dorada
5. EL Oráculo de Estépal

Al fin, después de tantos años, llego a conocer el final de La Horda del Diablo. Ya puedo estar en paz sabiendo lo que les ha ocurrido a los personajes. Sin embargo, quizás por el hype infinito que llevaba acumulando tanto tiempo, se me ha quedado un poco corto. Como final es apoteósico, no lo niego, pero esperaba... algo más. 

En los personajes se empieza a ver una evolución más clara, especialmente en Remo. Se vuelve más brusco, se nota más su mal humor que ya de por sí viene de fábrica, y pierde un poco el halo de "parezco malo pero todas mis decisiones son buenas". Siempre acierta, porque es Remo, pero ya no tiene esa moral perfecta que me incomodaba en los otros libros. Eso sí, durante este libro me ha caído muy mal, más que nada por su relación con Sala y por cómo la trata, que roza lo abusivo. Si yo fuera ella le habría dado puerta tiempo atrás. 
En el resto de personajes hay cambios también, pero no son tan bruscos. Lorkum, que se acercaba a la perfección absoluta, se vuelve más humano, comete errores y se enfada (pero su relación con Nila sigue siendo lo más mono de este mundo, y que sigan así), Tomei empieza a aceptar el terrible destino que le ha tocado y se vuelve más sarcástico y cínico y Gaelio parece ser el único que mantiene algo de cordura, aunque también comete errores como todo ser humano.

Al ser un final del género que es, eran inevitables las muertes. Y vaya si hay muertes. Me gustaría poder decir que he llorado, que me he implicado, pero no ha sido así. Me han parecido, en general, muertes poco preparadas, demasiado repentinas y sin un momento para llorar después. Y me duele, porque se mueren mis personajes favoritos, mi puntería sigue en su línea, y no fui capaz de sentir nada por ellos. Hay una que está más o menos preparada y que da tiempo para llorar después, pero el resto son un "está vivo, oh, se murió" y no deja al lector darse cuenta de lo ocurrido porque pasa en seguida a otra cosa. Además, apenas se les recuerda más tarde, y cuando se hace es de una forma demasiado impersonal.

La historia es algo más compleja, cercana a la de La Puerta Dorada. Hay varias líneas narrativas separadas que al final acaban confluyendo en una sola. Está bien porque así se ve el conflicto desde muchas perspectivas y sirve para que en cada una de las historias tengan menos relleno, así que está bien.
En este libro más que en otros, y en especial en la línea argumental de Lorkum, me ha dado la sensación de estar jugando al Zelda, con todos esos enigmas que tenía que resolver uno detrás de otro. De hecho me ha recordado a un videojuego en más de una ocasión, pues incluso tiene un jefe final. Pero eso no quiere decir que no lo haya disfrutado, pues la segunda mitad me la ventilé del tirón, y el libro tiene 630 páginas.

Hay partes predecibles (SPOILER: Todos sabíamos que Remo iba a resucitar, aunque el cómo me ha sorprendido bastante), alguna línea desaprovechada (Calerio y la espada de Remo) y cae en bastantes clichés sin olvidarse algún que otro deux ex machina, pero en general y a pesar de todo, me ha dejado un sabor de boca bastante bueno. El mundo de Vestigia es muy complejo y se nota que está todo trabajado y calculado, en especial en el terreno mitológico. Es cierto que el mapa es mejorable, pero tiene tantos detalles y aspectos interesantes en otros ámbitos que llega a compensarlo. La magia tiene un planteamiento bastante original en narrativa juvenil, pues es algo que proviene de los dioses, y la forma de usarla y lograr llegar a ella me encanta.

Así que a pesar de todos los fallos yo recomendaría esta saga. Es muy original y trata temas que no aparecen muy a menudo en literatura juvenil, y además, para introducir a alguien en la lectura es fantástica (lo dice alguien que lo ha probado) porque es muy fácil hablar de ella y es aún más fácil involucrarse y tomar partido.


Conclusión: No el final que esperaba, pero un buen cierre.

Lo mejor: Los personajes son mucho más humanos y siguen siendo memorables
Lo peor: A veces es un poco demasiado predecible

Nota:

miércoles, 22 de junio de 2016

Relato: Gato, mar y fuego

Este es un relato que escribí en el curso de escritura Piratas de Tinta, a cargo de Iria G. Parente y Alba Quintas. Formaba parte de un ejercicio en el que nos daban tres palabras (el título) y teníamos que construir una historia a partir de ellas. Lo he adecentado un poco y he decidido publicarlo aquí, espero que os guste:

Le llamaban el Gato, y hasta su desgracia había sido el brujo más importante del reino. Su fama había sido legendaria, le habían llamado de todas partes, solo su presencia había bastado para que toda conversación enmudeciera... Pero todo parecía ya demasiado lejano. Siempre había valorado la sinceridad, era lo que diferenciaba a los buenos brujos de los simples aduladores y charlatanes, y fue eso lo que le llevó a la desgracia.
Fue llamado por el Rey. Un prestigio inmenso, un gran salto en su carrera... sí, hasta el mismo fondo del abismo. Predijo la caída del reino, la invasión de los bárbaros, la muerte del monarca y su descendencia. Podría haberlo hecho cualquiera, la podredumbre y la decadencia se veían con claridad por todas partes, pero por ser él le valió la sentencia de muerte. Y no cualquiera, la capital: quemado vivo.
En ese momento, huía por las calles de la ciudad tan rápido como se lo permitían su túnica y su pesada capa, el maldito atuendo de los de su profesión. Con su mirada felina, que le había valido el sobrenombre, oteaba continuamente el horizonte y echaba continuos vistazos a su espalda buscando a sus perseguidores. No los veía, pero sabía perfectamente que estaban ahí. Tenía que salir del laberinto de calles, donde era una presa fácil, y solo se le ocurrió un sitio. El mar, allí estaría a salvo.

Llegó al puerto sin que nadie le parara, cosa que le alivió y le inquietó a partes iguales. Tenía varios hechizos mortales preparados, pero le preocupaba que le cogieran por sorpresa, sin darle tiempo a hacer uso de ellos. No se quedó quieto mucho tiempo y se alejó rápidamente de los barcos, hacia la playa. Allí conocía una cueva donde podría refugiarse un tiempo, al menos, hasta conseguir informar a alguien de su gremio de su situación y que lo sacaran de ahí. Estaba húmeda y oscura, se llenaría de agua al subir la marea. Nadie le buscaría allí, y en ningún momento el agua subiría de la línea del cuello. Odiaba el agua con todas sus fuerzas, pero no tenía otra salida. Se acomodó y comenzó los preparativos para el hechizo.
No supo cuánto tiempo estuvo allí. Ese conjuro en concreto no era muy difícil, pero sus nervios y su respiración agitada le ponían las cosas complicadas. De repente, escuchó pasos que resonaban en los charcos de la cueva. Una muchacha le miraba con curiosidad. Él le mostró sus dientes afilados y siseó molesto por la interrupción. Ella chilló y salió de la cueva dando grandes voces:
 ¡El Gato! ¡El Gato! ¡Aquí está! ¡Lo he encontrado!

Maldijo su mala suerte mientras los guardias se lo llevaban a unas mazmorras oscuras y selladas con placas de hierro. No podría usar magia allí, pero se negaba a resignarse a morir quemado. No era una muerte digna para el Gato, el que siempre caía de pie.

Cuando llegó la hora de su ejecución toda la multitud estaba ya reunida en la plaza de la Catedral. Leyeron a voces sus culpas y cargos, y llevaron al célebre brujo hacia la enorme pira construida para la ocasión. Incluso la madera era de la mejor calidad. Seca, para que sufriera y gritara el máximo tiempo posible. Eso a las masas les encantaba. Cuando encendieron la pira, el hechicero gritó con todas sus fuerzas. Tenía una voz muy aguda, que no pegaba a su elegante figura. Tal imagen de vulnerabilidad sorprendió a todos, y el público aplaudió extasiado. Nadie prestó atención al hombre de largos bigotes y mirada felina que se alejaba a paso rápido del lugar. Tampoco lo asociaron cuando nadie volvió a ver jamás a la chica que lo había delatado.

sábado, 18 de junio de 2016

Reseña doble: El Pacto de las Cinco Montañas y La Puerta Dorada, de Antonio Martín Morales

Una conspiración que lleva años forjándose, oculta bajo un entramado de alianzas secreto, da como resultado el inicio de una guerra civil en Vestigia. Rosellón Corvian se rebela contra el Rey en lo que será conocido como “el plan maestro”. Remo después de numerosas trampas colocadas por este enemigo terrible vuelve a los ejércitos para afrontar una batalla que será recordada como “la masacre de Lamonien”. Lorkun regresa al templo de Azalea, y descubrirá mas misterios en los muros sagrados...










Ha estallado la guerra en Vestigia. Tras la batalla de Lamonien las tropas del Rey Tendón están muy debilitadas y Rosellón está crecido. Muchos misterios rodean a su ejército. Ha recobrado su juventud y en sus filas un ser de otro mundo, Lasartes, parece invencible. Es un Espectro Abisal, una criatura cuyos poderes sobrepasan la condición humana. Sus planes de rebelión han sido muy exitosos y Lord Corvian ya tiene bajo su poder Nurín y Agarión. Ahora es inminente que extienda sus tropas hacia Debindel. Allí está Remo, con sus hombres, esperando una invasión que parece imposible de contener la guerra está a punto de dar un giro inesperado.







Saga de La Horda del Diablo:
1. La caza del Nigromante
2. La maldición Silach
3. El Pacto de las Cinco Montañas
4. La Puerta Dorada
5. EL Oráculo de Estépal

No tenía intención de reseñar estos dos libros juntos, pero me los he leído muy rápido y prácticamente se pueden considerar como uno solo dividido en dos, así que decidí que estarían mejor en amor y compañía. Están mucho más unificados que los libros anteriores, y ya se ve que hay una historia mayor y no solo aventuras sueltas. En general, me he implicado bastante más en la historia, y es otro punto a favor.

La prosa ha mejorado mucho. No se interrumpe tanto como en otros libros y es mucho más fluida. Los diálogos parecen más reales y transmiten mucho más, ya parece que los personajes "hablan" y no es solo el autor. Hay unas cuantas erratas, algo más de lo normal, pero como ahora va a salir una nueva edición supongo que desaparecerán.

Los personajes siguen más o menos en la misma línea. Se aprecia una mínima evolución, pero suele ser de "fuerte" a "más fuerte", con lo siguen siendo bastante planos. No son personas, son héroes, no pueden ser reales, y sin embargo me he involucrado en sus historias hasta límites insospechados. Siguen siendo buenos contra malos, pero ya se ve que ninguno de los dos bandos de la guerra civil vestigiana es completamente aceptable, y que en esos casos solo queda elegir entre lo malo y lo peor. Los personajes conocidos se hacen cada vez más fuertes, a veces casi superhombres, pero aparecen otros nuevos que aún no han recorrido ese camino, y gracias a ellos se mantiene el interés. Yo me quedo con Tomei, "el arquitecto de los dioses", el personaje más reseñable de los que presentan estas dos entregas. Es cierto que es bastante plano y demasiado bueno para ese mundo cruel, pero su historia es de las más interesantes y su personalidad es bastante diferente a lo que nos tiene acostumbrados el autor. Además, se aprecia un mínimo cambio de ideales que, aunque no cambian su personalidad del todo, suponen una mejoría con respecto al resto.
Sin embargo, también ha habido personajes que me han molestado mucho. El principal, Arkane, el difunto maestre de la división de cuchilleros de la Horda. Solo se ve en recuerdos, pero se da a entender que era prácticamente perfecto en todo: luchaba bien, inspiraba a sus tropas, tenía unas frases de épicas para arriba... La verdad, entiendo en cierta medida el odio que se le profesa. Lo peor es que Remo se está acercando demasiado a esa personalidad, y eso sí es irritante de verdad. Veremos cómo sigue el quinto.

La historia ha mejorado bastante. Consigue que el lector se introduzca de lleno en su mundo y se olvide de todo lo demás. Era justo lo que buscaba, pues en época de exámenes solo quería descansar y evadirme del mundo, cosa que hace excepcionalmente bien.
Destacaría ante todo los nombres. Son sonoros, fáciles de pronunciar y se leen de un vistazo. Es algo bastante raro en libros de fantasía ambientados en otros mundos, y me parece que ese aspecto está muy bien trabajado.

Y los finales... Por los dioses, qué finales. El del tercer libro me dejó horrorizada e impresionada a partes iguales, pero el del cuarto me ha hecho derramar lágrimas amargas. Es el único final abierto de la saga (espero, a ver cómo termina el último), y el cliffhanger es brutal. Tengo muchísimas ganas de leer el quinto y terminar al fin con esta espina que lleva años clavada. Seguiremos informando.

Conclusión: Necesito leer el último ya de ya

Lo mejor: Hace que uno se olvide del mundo con una facilidad pasmosa.
Lo peor: Poco les queda a los personajes principales para ser perfectos en todo

Nota:




sábado, 11 de junio de 2016

Reseña: Rechicero, de Terry Pratchett


Rincewind, el más inepto y patoso hechicero del Mundodisco, debe enfrentarse a un niño que es el octavo hijo de un octavo hijo de un octavo hijo, es decir, una fuente de poder al cuadrado, un Rechicero. Este poderoso brujo tiene la capacidad suficiente para destruir el mundo y ningún hechicero sabe cómo enfrentarse a él. Cuando el fin del mundo parece muy cerca y la invasión de "cosas" de las Dimensiones Mazmorra es inminente, surge una remota posibilidad de salvación. El problema es que todo depende de personajes tan desquiciantes como Rincewind, el Equipaje, el Sombrero de Archicanciller, la heroína-peluquera Conina, o el proyecto de héroe bárbaro Nijel.






He tardado relativamente poco tiempo en volver al Mundodisco, y me gustaría decir que me ha encantado tanto como otras veces, pero no ha sido así. No sé si se ha debido al momento en el que estoy ahora (de exámenes, como casi todos) o que realmente es mucho más lento que lo demás. La verdad, lo he terminado con una sensación de vacío a la que no estoy acostumbrada en el mundo de Pratchett. 

La historia es un disparate absoluto, lo normal. Los personajes, tres cuartos de lo mismo y la escritura, exactamente igual. Me da la sensación de que en este libro simplemente se ha limitado a repetir las fórmulas que han funcionado en otros. El humor sigue siendo genial, por supuesto, pero a veces quedaba raro, no terminaba de entenderlo y otras directamente los chistes eran muy malos. Me chirrían las referencias al mundo real. Son graciosas, pero sacan un poco de contexto algunas veces. 
El ritmo me ha parecido muy lento, y por algún motivo no sentía ganas de seguir leyendo. La historia me resultaba completamente indiferente, pero no puedo señalar exactamente el porqué. 

He notado hartazgo en ciertos aspectos, y hay uno fundamental: las Dimensiones Mazmorra. No es que me disgusten como concepto, porque me parecen una idea interesante y que puede dar mucho de sí, pero han aparecido en tres de los cinco libros que llevo, dos de ellos de la saga de Rincewind, y eso termina por cansar. Siempre las utiliza igual, son su salida universal, como un deus ex machina pero al revés. A mí me habría gustado ver otra cosa. Al fin y al cabo, el concepto de rechicero mola demasiado como para desaprovecharlo de esa forma.

Además, las continuas amenazas de fin del mundo llegan a hacer dudar seriamente de la estabilidad del Mundodisco. Es sorprendente que haya conseguido aguantar cinco libros (y los que quedan) sin saltar en pedacitos. Incluso los personajes se dan cuenta de ello, como evidencia el mismo Rincewind:

The death of all wizardry is at hand. Rincewind looked around guiltily.
"Why?" he said. The world is going to end. "What, again?"

Y eso hace que incluso haya más sensación de "refrito".

A pesar de todo, sigue teniendo unos puntos muy buenos. Me sigue encandilando su humor sarcástico y lleno de disparates, y en más de un momento me ha hecho soltar alguna que otra carcajada a mandíbula batiente. También es reseñable su capacidad de introducir reflexiones filosóficas de gran trascendencia y darles la vuelta con su particular forma de ver el mundo:

"I don't regret it, you know. I would do it all again. Children are our hope for the future."
THERE IS NO HOPE FOR THE FUTURE, said Death.
"What does ir contain, then?"
ME.
(...)
"I meant," said Ipslore bitterly, "what is there in this world that makes living worthwhile?"
Death thought about it.
CATS, he said eventualy, CATS ARE NICE.

Yo creo que las mejores partes del libro han sido, precisamente, en las que salía la Muerte o sus subordinados filosofando y bebiendo por los bares del Mundodisco.

Conclusión: Un refrito que no sabe del todo mal.

Lo mejor: Lo que funciona hace bien su trabajo.
Lo peor: Parece que repite las fórmulas que le han salido bien otras veces

Nota: