When Saffron Coulter stumbles through a hole in reality, she finds herself trapped in Kena, a magical realm on the brink of civil war.
There, her fate becomes intertwined with that of three very different women: Zech, the fast-thinking acolyte of a cunning, powerful exile; Viya, the spoiled, runaway consort of the empire-building ruler, Vex Leoden; and Gwen, an Earth-born worldwalker whose greatest regret is putting Leoden on the throne. But Leoden has allies, too, chief among them the Vex’Mara Kadeja, a dangerous ex-priestess who shares his dreams of conquest.
Pursued by Leoden and aided by the Shavaktiin, a secretive order of storytellers and mystics, the rebels flee to Veksh, a neighboring matriarchy ruled by the fearsome Council of Queens. Saffron is out of her world and out of her depth, but the further she travels, the more she finds herself bound to her friends with ties of blood and magic.
Can one girl – an accidental worldwalker – really be the key to saving Kena? Or will she just die trying?
Manifold Worlds
1. An Accident of Stars
2. A Tyranny of Queens
Este es uno de los libros que compré cuando viajé a Londres este verano. Lo encontré en una de esas enormes librerías que hay por allí, de hasta tres o cuatro pisos. La portada y la sinopsis me llamaron mucho la atención, y al ver que prácticamente todos los personajes eran mujeres no me pude resistir a comprarlo.
Durante todo el libro seguimos la historia de Saffron, una estudiante de instituto normal que de repente se lanza a través de un portal hacia un mundo que no conoce. Una premisa bastante normal para muchos libros de fantasía juvenil, como la saga de Narnia, aunque el mundo al que llega no es ni mucho menos tan amable como ese.
Algo que sin duda hay que destacar de esta obra es lo cruda que es. En cuanto Saffron llega a Kena es recibida con sangre, violencia y dolor. No es una obra gore, pero en ocasiones puede ser muy, muy desagradable. Hubo partes que tuve que leer en diagonal porque... ugh.
Pero no es solo la sangre, lo que hace a esta obra destacar es el efecto que tiene la violencia sobre los personajes más jóvenes. Tenemos esta idea en fantasía que la sangre y la muerte son algo normal, y más o menos todos los personajes ya vienen inmunizados de serie. Estos no. Y sirve para darnos cuenta de lo horribles que son cosas que ya tenemos normalizadas, cosas tan sencillas como que un personaje mate a otro en el contexto de una batalla.
Claro, esto no siempre sale bien. Hay veces que la violencia está forzada para que los personajes lleguen a ciertas conclusiones. Y, por mucho que insista, el trauma de Saffron por llegar a ese mundo nuevo no parece real. Es uno de esos famosos "muestra y no cuentes". Nos cuentan mucho que ella está mal, que echa de menos su casa y su familia, pero nunca lo llegamos a ver de verdad.
Otra de las cosas más llamativas, y la que más me ha gustado, ha sido la diversidad que ha incluido en la historia. Empezando por los personajes femeninos. Casi todos los protagonistas son mujeres, y los hombres se cuentan con los dedos de una mano. Y lo curioso es que nunca se les echa de menos. Es maravilloso.
También hay una cierta inclusión del colectivo LGBT+. Saffron es bisexual con mayor atracción hacia las mujeres y Gwen, su guía, es arromántica y bisexual. Todos los personajes son bisexuales, al menos, que yo haya visto. Además, en el mundo de Kena la poligamia es la norma, con lo que muchas de las protagonistas están casadas con más de una persona de distintos géneros.
Como no, también incluye representación racial. Quizás no sea yo la más adecuada para criticar este apartado, pero considero que aquí ha patinado un poco. Sí, está genial que incluya personajes negros, pero otra vez cae en el gran tópico de la fantasía ""diversa"": hay un país de negros (Kena) y un país de blancos (Veshk), aparte de un pueblo de negros de piel aún más oscura (los Shavaktiin). Y esto de saber de dónde viene alguien solo por su tono de piel no me gusta demasiado. Ya que habla del racismo, entre otras cosas, podría haberse preocupado de hacer un mundo, bueno, menos racista.
Está bien que la autora esté muy concienciada con temas sociales, pero hay veces que sus mensajes nos los lanza con letras de neón y una flechita que dice "ESTO ES IMPORTANTE". No lo hace muy a menudo, pero aún así molesta un poco. Esos mismos mensajes se pueden integrar en la trama y quedan mucho mejor.
Los personajes están bastante bien definidos y en los diálogos se distinguen con relativa facilidad. Es algo que viene muy bien, porque la avalancha de nombres raros es tal que ninguna mente humana puede memorizar. Y la autora los suelta y apenas nos da tiempo a familiarizarnos con ello, con lo que preparaos para intrigas políticas en las que no os aclararéis ni con quién es esposa de quién.
Eso sí, los personajes cuyos nombres se me quedaron en la cabeza son ciertamente memorables. Consiguen quedarse en el corazón, lo que viene muy mal cuando la autora decide matarlos sin sentido solo para mostrar que la vida es injusta y dura.
Sorprende, además, la juventud de muchos. Las adolescentes, Saffron, Zech y Viya, actúan como si tuvieran veinte años como mínimo. A veces recordaban sus edades y yo no me podía creer que fueran tan pequeñas. No me las podía imaginar con apariencia de entre catorce y dieciséis años, en mi cabeza tenían unos cuantos más.
Algo que me ha molestado un poco ha sido la importancia de lo sexual en las relaciones de pareja. No hay muchas, y tampoco se las echa de menos, pero las pocas que hay nacen de la atracción sexual. Entiendo que es una molestia menor para gran parte de los lectores, pero no lo es para mí.
La historia no está mal, pero es un planteamiento eterno. El mundo es muy complejo, así que gran parte del libro se dedica a explicarlo. La información es interesante, y se explica de una forma más o menos amena, pero la trama se estanca. Si añadimos eso a que termina cuando al fin parece empezar el nudo... Tenemos el ejemplo perfecto del Síndrome del Primer Libro de una Saga.
Para terminar, me temo que esta novela no está traducida al español, con lo que si queréis adentraros en ella tendrá que ser en inglés. No es necesario tener un nivel de inglés estratosférico, pero sí hay que dominarlo con un poco de soltura.
Para terminar, me temo que esta novela no está traducida al español, con lo que si queréis adentraros en ella tendrá que ser en inglés. No es necesario tener un nivel de inglés estratosférico, pero sí hay que dominarlo con un poco de soltura.
Conclusión: Está bien, aunque tiene peros
Lo mejor: No pasa el test de Bechdel inverso. Y no lo echamos de menos.
Lo peor: Cuando la historia comienza el libro termina
Nota:


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