En la adormecida e idílica Comarca, un joven hobbit recibe un encargo: custodiar el Anillo Único y emprender el viaje para su destrucción en la Grieta del Destino. Acompañado por magos, hombres, elfos y enanos, atravesará la Tierra Media y se internará en las sombras de Mordor, perseguido siempre por las huestes de Sauron, el Señor Oscuro, dispuesto a recuperar su creación para establecer el dominio definitivo del Mal.
El Señor de los Anillos
1. La Comunidad del Anillo
2. Las Dos Torres
3. El Retorno del Rey
Al fin llegué a lo que de verdad quería leer tras el maratón de Tolkien de este verano. Llevaba sin leer El Señor de los Anillos desde que llegué a Madrid hace cuatro años y necesitaba releerlo con todas mis fuerzas. Y esta vez, en inglés.
Algo que todos comentan, que nunca falla, es la abundancia de descripciones que pueblan estas páginas, especialmente de árboles y paisajes. En mi primera lectura fue algo que me molestó pero ahora incluso es algo que disfruto. Me encantan los pasajes descriptivos si están bien escritos y en este caso son sublimes. Aunque, claro, no son para todo el mundo, y más ahora, que parece que el ritmo de los libros tiene que ser siempre frenético.
Algo que sí me molesta con respecto a las descripciones es su casi total ausencia en el caso de los personajes principales. Solo Gandalf, Aragorn y Boromir son descritos con detalle, de Frodo sabemos que tiene cierto aire élfico, de Sam, que es algo más gordo que el común de los hobbits y de Gimli, que es como su padre (un enano viejo de barba blanca) pero más joven. Nada sabemos de Merry, Pippin y Legolas. Ni siquiera el color de pelo. Y esto es un problema, porque no recuerdo las caras que les puse cuando me leí la saga antes de ver las películas y parece que se han perdido para siempre.
El ritmo es bastante lento sí, pero es constante y va acelerando. La trama avanza en todos los capítulos, aunque sea un poco. Y la forma de escribir me parece tan bonita que la cantidad de descripciones no me podría importar menos.
Además, no es para tanto, exagerados.
Pero suficiente con las quejas. Yo he venido a vender el libro.
Todo el mundo parece tener ideas de cómo es El Señor de los Anillos. Muchas de ellas vienen de las películas, y en muchas de ellas se equivocan. Porque esta saga no es tan típica y corriente como parece a primera vista, tiene muchos matices y mucho que descubrir.
Y es que no es tan fácil ser mejor que Tolkien, después de todo.
Y es que no es tan fácil ser mejor que Tolkien, después de todo.
Para empezar, sorprenden los personajes. Lo bien construidos que están, sus luces y sus sombras. Sí, la historia principal es una batalla entre la Luz y la Oscuridad, pero no todos los personajes "buenos" son del todo honorables ni los "malos" fueron siempre así.
Ninguno de los miembros de la Compañía es completamente "luminoso". Boromir es consumido por el Anillo y acaba pagándolo, Galadriel demuestra que si ella lo tuviera sería más temible que el Señor Oscuro, Frodo abandona a sus amigos.
Ninguno de los miembros de la Compañía es completamente "luminoso". Boromir es consumido por el Anillo y acaba pagándolo, Galadriel demuestra que si ella lo tuviera sería más temible que el Señor Oscuro, Frodo abandona a sus amigos.
Porque esa es otra. Frodo no es un héroe, es un hobbit normal que se ve envuelto en eventos más grandes que él. No tiene poderes especiales ni una fuerza física fuera de lo común. No es un Elegido a quien una fuerza superior le ha confiado el Anillo. Él es quien elige llevarlo al Monte del Destino, una elección que cualquier otro podría haber hecho. Es un personaje muy fuerte, mucho más que Aragorn o Legolas, y me repatea mucho que todo el mundo se tome su elección, tan terrible como es, a la ligera.
Uno de los grandes temas de esta obra, y que se ve con mayor intensidad en este volumen, es la amistad. Es lo que empuja a Merry y a Pippin a salir de la Comarca y proporcionar una coartada a Frodo. Es lo que hace que la Compañía se junte. Y, de hecho, cuando la confianza entre sus miembros se rompe, cuando Frodo es traicionado por Boromir, es cuando se la Compañía se disuelve. Algo que ni siquiera la caída de Gandalf había conseguido.
Es cierto que a veces no se demuestra como debería, como cuando Legolas y Gimli se hacen amigos de repente al salir de Lórien, pero en general las relaciones son tremendamente realistas. Las que habría entre personas de verdad. Y eso es maravilloso.
Aunque no lo parezca, la melancolía es algo que está muy presente aquí, para los que digan que la fantasía de Tolkien es solo bonita. Sí, Frodo va a salvar el mundo, pero las probabilidades de que lo consiga son muy pequeñas. Y aunque lo haga, el precio será muy alto. Él puede que no vuelva a ver la Comarca, la primavera de Lórien nunca volverá a ser como era. Sí, va a salvar el mundo. Pero ya está muriendo de todas formas.
Pero eso no significa que todo el libro sea serio. Los momentos distendidos son pocos, pero aún así están ahí. Aragorn se burla de los hobbits en Bree, Frodo bromea con Bilbo en Rivendell, Tom Bombadil se dedica a cantar tonterías. No todo es serio, grande y trascendental, aunque una buena parte sí.
Y las canciones... ay. Sé que es una opinión impopular y que nadie está de acuerdo conmigo en esto, pero me parecen preciosas. Hay algunas que se me han quedado en la cabeza y no me puedo quitar. Ojalá poder versionarlas todas.
Estoy hablando, por supuesto, de la versión en inglés. En español ni siquiera riman.
Será algo que diga en casi todas las reseñas de Tolkien, pero me faltan mujeres. En este volumen solo aparecen Arwen y Galadriel, ambas damas elfas y de belleza sobrenatural. Es cierto que Galadriel es un personaje muy complejo y con muchos matices, pero no deja de ostentar el papel de "hada madrina", y Arwen no pasa de interés amoroso.
Conclusión: Si aún no lo has leído, no sé a qué esperas













