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sábado, 26 de diciembre de 2015

Reseña: Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet

El gran maestro de la narrativa de acción y suspense Ken Follett nos transporta a la Edad Media, a un mundo fascinante de reyes, damas, caballeros, pugnas feudales, castillos y ciudades amuralladas. El amor y la muerte se entrecruzan vibrantemente en este magistral tapiz cuyo centro es la construcción de una catedral gótica. La historia se inicia con el ahorcamiento público de un inocente y finaliza con la humillación de un rey.

1. Los Pilares de la Tierra
2. Un mundo sin fin











Me duele mucho hacer esta reseña. En serio. Por un motivo muy sencillo: me lo recomendó una amiga muy apreciada, y lo empecé con las expectativas por la estratosfera. Desgraciadamente, no ha sido tan bueno como creía ni de lejos. Al ser tanta la expectativa, la caída fue descomunal.

No todo ha sido malo, por supuesto. Las descripciones de las catedrales y los edificios me han gustado. Muchos de los conceptos que explica ya los conocía (he estado visitando catedrales desde que tengo uso de razón), pero me ha gustado cómo los ha ido hilando. La ambientación medieval tampoco ha estado mal, aunque a veces era demasiado pesado en algunos aspectos (sí, ya hemos pillado que comían con cuchillo y no con tenedor) y creo haber detectado fallos bastante gordos en otros (protagonistas pasando calor en Castilla en Navidad. Ni siquiera la llaman Castilla, la denominan España cuando aún ese nombre ni siquiera pensaban utilizarlo, ya que "España" estaba dividida en varios reinos que no estaban demasiado unidos entre sí).

La historia en sí me ha gustado bastante poco. Comenzó muy interesante, a pesar de que nunca fue original, y según iban avanzando las páginas se iba haciendo cada vez más repetitiva. Prácticamente todos los capítulos siguen la misma historia, convirtiendo la historia del libro en algo anodino y repetitivo. Cada vez me costaba más seguir avanzando, y a duras penas conseguí terminarlo. El último cuarto, más o menos, ya parece casi una coda larguísima para una sinfonía demasiado pesada. Sigue habiendo dificultades y tal, pero ya está claro quién va a salir bien parado y quién no. Dentro de eso, las últimas cincuenta páginas se me atragantaron. Siguen una historia que a todas luces está ya terminada, y solo sirven para recordar un misterio que apareció al principio y resolverlo de forma decepcionante y esperada.

Los personajes han sido lo que menos me ha gustado de todo, y han sido el motivo por el que la valoración del libro es tan negativa. Estaban definidos por una sola característica, a lo sumo dos, y las mantenían sin cambios desde el principio hasta el final, a lo largo de esas casi mil páginas. No son tantos, realmente, los protagonistas con nombre son bastante pocos, así que no hay excusa para que no evolucionen a lo largo de la narración ni estén definidos. Además, dentro del libro pasan años, los niños se hacen adultos y los adultos, viejos. Y no cambian prácticamente nada su personalidad ni sus relaciones. 
También están divididos entre buenos y malos. Los malos son personajes terribles, que hacen lo peor y merecen lo peor. Dedican páginas enteras a describir sus maldades, y el autor les va castigando con pequeñas cosas (prácticamente todos son feos, por ejemplo). Por supuesto, hay que odiarlos. Y los buenos son todo lo contrario. Son perfectos, son compasivos, siempre ganan aunque los malos les hagan sufrir... El caso que más destaco es Aliena, una dama de la nobleza venida abajo que reúne todas las características ideales: guapa, inteligente, lee, sabe valerse por sí misma... Una Mary Sue en toda regla. 
El libro está inundado de sexo y violencia gratuitos. En serio, casi más que en Juego de Tronos. En la mayoría de los casos sirve para ver hasta qué punto son malos los malos, que se dedican a violar doncellas indefensas y a matar súbditos porque sí; o para premiar a los buenos con sexo placentero e ideal. Porque sí.

Yo lo siento, pero no he cogido un libro de novecientas páginas para leer una historia de buenos y malos.

En resumen
Lo mejor: Las descripciones arquitectónicas, a pesar de que no me han enseñado nada nuevo.
Lo peor: Personajes tan planos que parecen hechos de plastilina.

Nota:

sábado, 19 de diciembre de 2015

Reflexión: ¿E-book o libro físico?

Se supone que a todo lector que se precie le debe gustar almacenar libros en su casa. Preferiblemente libros gordos y ediciones especiales que son demasiado caras y difíciles de conseguir pero que en la estantería quedan perfectas. El ávido lector comprará ediciones de bolsillo baratas si no se puede permitir esas ediciones especiales, pero las deseará con todas sus ganas y no parará hasta conseguirlas. Por supuesto, ese lector no tendrá un libro electrónico, porque leer de una pantalla "le quita toda la gracia a leer", y si lo tiene, renegará de él por el mismo motivo, y siempre dirá que prefiere los libros en papel, aunque no le pregunten. A eso se le llama "tener criterio propio" y "no depender de la tecnología".

A mí no me parece que ese desprecio a los libros electrónicos esté realmente justificado. Se supone que nosotros, los lectores, más que nadie en este mundo deberíamos saber apreciar más el contenido que el continente. Al menos, en mi caso, si la historia es buena me da igual leerla en un libro forrado en cuero y con dibujos de pan de oro que en el mantel de un restaurante.

¿Pero cuáles son, exactamente, las diferencias entre unos y otros?

El libro en papel es el formato "clásico". Los hay de muchas formas y tamaños, más gordos, más finos, con letra más grande o más pequeña, con tapa dura o blanda... Incluso de un mismo libro puede haber mil y una ediciones, especialmente si es un clásico o un best-seller. Hay mil precios donde elegir, casi se puede decir que se adaptan a todos los bolsillos. Y si aún los libros nuevos son demasiado caros, siempre se pueden comprar de segunda mano, pudiendo llegar a costar entre uno y cinco euros. Se supone que la textura del papel es la más "real" a la hora de leer, y el olor ideal es el de las páginas y la tinta. He llegado a oír hablar de gente que antes de leer la primera palabra aspira el olor del libro, palpa las páginas, la portada... Eso me deja un poco a cuadros. Yo me pongo inmediatamente a leer, pero para gustos los colores.
También, y esto es algo muy importante, los libros en papel ocupan espacio. Parece una tontería, pero nadie tomará a un lector en serio si los libros no invaden cada rincón de su casa. La imagen es importante para mucha gente, y no es lo mismo tener trescientos libros almacenados en un e-book que en una estantería.

El libro en formato e-book, en cambio, es considerado como un mal necesario. No todo el mundo tiene dinero suficiente como para comprarse todos los libros, así que se los descarga en e-book (pagando o no, una historia de la que hablaremos en otro momento). Las ventajas que ofrecen los e-books son evidentes: los libros ya no ocupan espacio, no pesan y, en general, son más baratos. Yo, que leo en todas partes, encuentro este invento bastante útil. Un libro gordo pesa lo mismo que uno fino, y eso para transportarlos es genial. También se puede cambiar el tamaño de la letra, para la gente a la que le cuesta leer la letra pequeña de las ediciones de bolsillo.
Hay editoriales, como Alberto Santos, que ofrecen los libros electrónicos a un precio muy barato, en torno a cinco euros, frente a los veinte que cuesta la edición en papel. Otras no tienen alma y los venden a precio de libro normal, cosa que yo considero como una estafa. También se pueden descargar libros con los derechos de autor caducados, a través del Proyecto Gutenberg, y mejor no hablemos de la piratería que casi todos practican. El dispositivo no es tan caro, mi Kindle Paperwhite costó cien euros, y  se amortiza rápidamente si uno lee mucho, como es mi caso.
Además se pueden integrar diccionarios que vienen muy bien cuando se lee en otros idiomas. Para buscar una palabra basta con pulsar sobre ella y aparece la definición o la traducción. Está muy bien para leer fuera de casa, porque no es necesario correr a buscar el diccionario físico cuando no se entiende algo.

En conclusión, se ve que ambos formatos son igualmente aceptables. Ambos tienen ventajas e inconvenientes, es tarea del lector sopesarlas y decidir qué prefiere. En cuanto a mi opinión, como ya he dicho, me da igual en qué formato lea una historia, lo importante es que sea buena y esté bien escrita.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Mi experiencia con el NaNoWriMo

Ya es diciembre, así que el NaNoWriMo ha terminado oficialmente. Algunos habrán llegado a las 50.000 palabras a mediados de mes, otros justo el último día y otros no llegarán ya. Yo las alcancé el día 26, bastante antes de lo previsto, y terminé mi novela el día 27, con un total de 83.000 palabras. (Hay que tener en cuenta que empecé el NaNoWriMo con 30.000 escritas, por lo que hice un poco de trampa).

La verdad es que recomendaría esta experiencia a cualquiera que quisiera ser escritor. No es tan difícil como parece, 1.667 palabras al día al final no resulta ser tanto, y si yo conseguí encontrar tiempo para escribir casi todos los días, puede hacerlo cualquiera, lo garantizo. Normalmente escribía entre una hora y media y dos horas diarias, aunque algunos días he escrito cuatro horas o más, en función del tiempo y la inspiración que tuviera. Lo bueno es que tras participar he descubierto que escribir no es tan difícil, y que mantener el hábito todos los días no es tan duro ni tan complicado. Lo que sí aconsejaría sería tener la historia muy clara: de donde se parte, a dónde se quiere llegar y más o menos el procedimiento que se va a seguir. Yo necesito tener la historia muy clara, aunque no hago esquemas en cuadernos, me basta con un esquema mental. A lo mejor hay gente que puede ir al NaNoWriMo con una idea vaga y ver más o menos como se desarrolla, pero eso para mí es imposible. Ha habido muchos pasajes que no he tenido claros y he escrito por escribir. He escrito tonterías y cosas que me harán llorar sangre cuando las relea, pero al menos están escritas, y si está escrito se puede corregir. Esta es la filosofía del NaNoWriMo, al fin y al cabo: escribir en un mes todo lo posible y luego tener todo el año para revisar y corregir.

En cuanto a la experiencia de escribir, ha sido algo completamente nuevo. No es la primera novela que escribo, ya escribí una hace tres años, y cuando tenía diez ya empecé a escribir cosillas que nunca terminaba. Pero es cierto que me he volcado muchísimo en esta historia. Llevaba en mi cabeza mucho tiempo, casi cinco años, y llegué a conocer a los personajes muy bien, casi se podría decir que son como una parte de mí. Ha sido toda una experiencia. Llegar al final de una historia que empezó hace tanto tiempo es muy reconfortante, aunque me ha dejado esa especie de vacío que se siente al leer un libro bueno. Como describía Michael Ende en aquel famoso párrafo de La historia interminable:

Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y el pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado... 
Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito... 
Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido... 
Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces.

Todo eso, y más, hice yo al escribir.

De todas formas tendré aún que revisarlo y cambiar cosas, así que puede que la historia siga conmigo un año más. 
Me gustaría ver mi libro publicado, pero sinceramente no creo que tenga la calidad necesaria para eso. A mí me ha encantado, pero no sé si el resto del mundo pensará igual, y en un mundo donde las editoriales buscan vender y vender dudo que algo tan personal tenga mucha cabida. ¡Pero por intentarlo que no quede!  Por el momento me contentaré con enseñárselo a mis amigos y familiares, y más adelante ya veremos.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Reseña: El Reino del Norte, de José Javier Esparza

Oviedo, Anno Domini 842. La reconquista pende de un hilo. Negras amenazas se ciernen sobre el Reino de Asturias. El rey Alfonso II, en su lecho de muerte, ha designado heredero al noble Ramiro. Pero una importante facción de la aristocracia conspira contra el elegido: el magnate Nepociano, viejo disidente, vuelve de su destierro y encabeza un golpe de estado. El emir de Córdoba, Abderramán II, bendice la operación; ignora el moro que bajo sus mismas narices se trama otra conspiración de largo alcance. Mientras tanto, el caballero Hernán de Mena cruza las desiertas soledades de la frontera para encontrar a la castellana Paterna, la mujer que Ramiro ha escogido como esposa. Hablarán los corazones y hablarán las armas.
El Reino del Norte novela un episodio verídico de los inicios de la Reconquista: el golpe palaciego contra Ramiro y la batalla de Cornellana, donde el reino de Asturias se jugó literalmente su destino. En la estela del éxito de El caballero del Jabalí Blanco, Esparza pone de nuevo en movimiento las esperanzas, pasiones, intrigas y ambiciones de los españoles de la alta Edad Media en una trepidante trama que atrapa al lector y le traslada al tiempo en el que todo comenzó.

Desde que leí El Caballero del Jabalí Blanco me estuve muriendo de ganas de leer la continuación. Esta historia tiene lugar cincuenta años después. No es exactamente una segunda parte, se pueden leer de forma independiente, ni siquiera la voz narrativa es la misma. La verdad es que tenía unas expectativas muy altas con respecto a este libro, y me alegra ver que, en su mayoría, se han cumplido.

El estilo del autor simplemente me encanta. Poético cuando tiene que serlo, concreto cuando es preciso, rudo si hace falta... Cambia en función del personaje, de la situación, pero no lo suficiente como para que parezca un autor distinto. La verdad es que el estilo me atrapó completamente, y podría haber contado cualquier tontería, que yo me la habría creído y la habría tomado por maravilla. 

Afortunadamente, la historia es de todo menos una tontería. Ya no es solo una trama, como en el anterior, sino que está compuesta de varias, lo que la hace más compleja. Además, no solo se desarrolla en el Reino de Asturias, sino también en Al-Ándalus, lo que abre las fronteras. Está muy bien construida y, al menos en la primera lectura, no deja cabos sueltos, tramas sin desarrollar o personajes desaprovechados.

La ambientación es genial. Todos los paisajes de Asturias están perfectamente representados, y con las descripciones es muy fácil viajar al siglo IX con solo abrir el libro. Las batallas, los castillos, los monasterios... Son lugares que ha sabido retratar perfectamente y que me he podido imaginar con toda claridad. 

Los personajes son otro de los puntos fuertes. Aunque en general son bastante planos me gusta cómo evolucionan las relaciones entre ellos. Lo que no me ha gustado es que los "buenos", o los del bando de Ramiro, son completamente intachables, y los "malos", o los seguidores de Nepociando, son completamente deleznables y no merecen ningún tipo de piedad o consideración. El mismo Nepociano es alguien completamente malvado y sin escrúpulos, y no parece tener nada de bondad en él, mientras que Ramiro es, aunque un poco rústico, de una bondad y una consideración infinitas. Este aspecto no está tan presente en la trama de Al-Ándalus, donde se muestran más tonos de gris. Por eso esa trama me ha gustado más que la del Norte. 

No todo ha sido bonito y perfecto. A veces la trama iba demasiado lenta, y se pasaban páginas y páginas tratando temas insignificantes para que luego se resuelva todo en un tercer libro. También ha habido veces en las que las repeticiones han sido demasiadas: los ojos del color del mar en invierno no sé cuántas miles de veces han aparecido; y lo mismo con vino en los labios, trigo en el cabello y nieve en la piel. Por las orejas me han salido. 

Conclusión.

Lo mejor: La forma de narrar los acontecimientos me ha cautivado.
Lo peor: Los personajes divididos en buenos sin tacha y malvados sin piedad.

Nota:




sábado, 21 de noviembre de 2015

Book Tag: Hábitos de lectura

¡Hola a todos! Me gustaría haber publicado una reseña hoy, pero no me ha dado tiempo (gracias, exámenes y Nanowrimo), y no he tenido más remedio que traer esto. Son básicamente unas preguntas acerca de cómo leo y qué barbaridades les suelo hacer a los libros. ¡Prometo traer la reseña para la semana que viene!

1.¿Tienes un sitio concreto para leer?
En general leo en mi cama, porque suelo leer cuando voy a dormir, pero creo que ahora leo más en el Metro o el tren que en cualquier otro sitio.

2.Utilizas un separador de páginas o un trozo de papel?
Utilizo marcapáginas, pero no cualquiera. Utilizo solo uno y me lo hago yo. El actual lo hice hace año y medio y es de las Crónicas de Narnia, mis primeros libros. 

3.¿Puedes dejar de leer en una página aleatoria o siempre acabas los capítulos?
Termino los capítulos siempre que puedo, pero cuando no es posible, al menos dejo de leer al final de un párrafo para no perder mucho el hilo.

4.¿Bebes o comes mientras lees?
¡Jamás! ¿Qué clase de monstruo sería capaz de hacer algo así?

5.¿Música y televisión mientras lees?
Nada, nada. Ni música relajante ni la tele en volumen bajo. Tampoco soporto que alguien hable mientras estoy leyendo.

6.¿Un libro o varios al mismo tiempo?
Cuando he tratado de leer varios libros a la vez siempre he acabado decantándome solo por uno y abandonado el resto. Por tanto, de uno en uno.

7.¿Lees en casa o en cualquier lugar?
En casa, en el Metro, en el conservatorio, esperando a que me hagan el pasaporte, en el avión... Hay veces que he leído incluso andando, y no pocas.

8.¿Lees en voz alta o para ti?
Para mí, por supuesto. Aunque a veces, sobretodo en inglés leo algún pasaje en voz baja porque me gusta especialmente la sonoridad.

9.¿Lees todo seguido o a veces te saltas páginas?
Yo lo leo todo. No me salto páginas ni párrafos ni nada. No leo el final sin haber leído lo que va antes, y si no me gusta el libro, o lo intento aguantar o lo dejo, pero saltarme páginas me parece casi sacrílego. Bueno, sacrílego del todo.

10.¿Sueles romper el lomo cuando abres un libro o intentas mantenerlo como nuevo?
Depende de lo bien hecho que esté el lomo del libro. Hay veces que no hay más remedio, pero yo ni lo busco ni lo evito.

11.¿Escribes en tus libros?
Doblo las esquinas y subrayo a lápiz las citas que me gustan. No me parece mal, ni tan "horroroso" como dicen algunos. No me gustan los post-its porque no os podría tener siempre a mano, en cambio es muy fácil doblar una esquinita. Tampoco es como si se rajara la página de parte a parte, pienso yo...

12.¿Te mareas leyendo en el coche?
Sí. Hace poco leí en el autobús y no me mareé, pero no me atrevo a hacerlo en el coche. Más que nada por la música, las conversaciones, el paisaje...

sábado, 7 de noviembre de 2015

Reseñas Exprés: Segundas partes que resultaron ser buenas

La espada del destino, de Andrzej Sapkowski

¡Y así continúo con la saga de Geralt de Rivia! La verdad es que este libro no se diferencia mucho de la primera parte, pues sigue la misma estructura de cuentos. Lo único que cambia es que ya no hay ninguna historia que sirva de hilo conductor, lo que hace que no se sepa con exactitud cuánto tiempo pasa entre cuento y cuento. También están basados en historias populares, aunque esta vez, al menos para mí, han sido considerablemente más difíciles de identificar. 
En este libro se conocen nuevos personajes, como no podía ser de otra manera. Me han cautivado completamente. Al igual que en el primer libro los personajes están perfectamente construidos y resultan perfectamente realistas, con sus virtudes y sus defectos. Aparece uno nuevo en particular que me ha cautivado (¡es tan adorable!) pero no lo puedo revelar porque se consideraría un dato importante. La ambientación es parecida, y me encanta. Porque, seamos sinceros, ¿a quién no le atrae un mundo donde existen todas las normas que hay en los cuentos (besos de amor, derecho de la sorpresa...) pero que a la vez es tan cruel y despiadado como el de nuestro amigo George RR Martin? No se ve todos los días.
Me gusta cómo aparecen criaturas consideradas "perfectas" como seres engreídos y desdeñosos, de forma muy diferente a otras historias. Los elfos, por ejemplo, ya estamos hartos de que sean la raza siempre pura y siempre perfecta, y parece que el autor también.
Y el final... Ese final ha sido algo magnífico, algo que ya asienta un avance más lineal de la historia, por fin. Ha conseguido dejarme con las ganas de continuar, así que espero poder conseguir el tercero pronto.



La luz fantástica, de Terry Pratchett

Este es el segundo libro del Mundodisco y el segundo de la llamada "Saga de Rincewind". La línea temporal del Mundodisco es extraña, así que yo los estaré leyendo en orden de publicación para no acabar haciéndome un lío con las líneas temporales, cosa que probablemente haré de todos modos.
Aquí la historia que aparece es un poco más normal que en su predecesor (tampoco mucho, es el Mundodisco) y, al menos, es más fácil de entender y de seguir. Aparecen los mismos personajes que en la primera parte, y algún que otro nuevo. Es genial la manera que tiene de definir personajes: un cofre encantado que no habla, un Hechizo, un libro de hechizos... son personajes perfectamente válidos para él.
La ambientación está muy lograda, y el mundo está maravillosamente creado. Me encanta ese ambiente de locura perpetua que tiene, cómo no parece haber ni una sola persona, objeto o criatura mágica cuerda.
Y el humor de Terry Pratchett... A sus pies me quedo. Nunca había leído un libro que me hiciera reír tanto. Y lo mejor, o peor, según se mire, es que esos chistes son imposibles de subrayar a no ser que se subraye todo el libro. Es un humor sarcástico y preparado, a veces durante páginas enteras, y al terminar el libro todavía me quedé carcajeándome. 
Lo peor era que, gracias a mi versión en e-book, no había separación de párrafos, con lo que cuando se cambiaba de punto de vista tardaba un tiempo en enterarme de que ya no estaba en el bosque con Rincewind, sino en la Universidad Invisible con los magos de verdad.

sábado, 31 de octubre de 2015

NaNoWriMo 2015

¡Hola a todos! (debería buscar un nombre para llamaros de alguna forma, tengo que estudiarlo). La entrada de hoy va a ser un poco de distinta de las demás, pero en mi defensa diré que no es una fecha "oficial" de publicar en el blog. 

Hoy os vengo a presentar el NaNoWriMo. ¿Y en qué consiste eso? NaNoWriMo es el acrónimo de National Novel Writing Month, o Mes nacional de escribir una novela. Es una iniciativa que comenzó en Estados Unidos y Canadá que se ha expandido rápidamente por todo el mundo. Supongo que ya por esas se puede adivinar un poco de qué va la cosa. El reto que presenta esta iniciativa tan particular consiste en escribir 50.000 palabras, unas 175 páginas, a lo largo del mes de noviembre, lo que supone escribir al día unas 1.660 palabras, más o menos. Pueden ser una novela por sí solas o ser solo un fragmento, se supone que hay que empezar de cero, pero yo voy a hacer un poco de trampa y continuar una novela ya empezada. La idea es escribir en noviembre y ya utilizar el resto del año para releer, revisar y todas esas cosas que conllevan la edición de un libro. No es necesario llegar a las 50.000 palabras, pero para aquellos que lo consigan hay un premio, que parece consistir en un procesador de textos. Tienen una página web oficial donde se puede acceder a toda la información, en inglés, y  una página en español. Además, allí a lo largo del mes de noviembre van apareciendo consejos para seguir con la narración, para no quedarse atascado y aparecen fechas de eventos que tienen lugar en todo el mundo a lo largo del mes. También está la función de añadir "writing buddies", o colegas de escritura, que viene a ser como añadir amigos con los que picarse para animarse a escribir mayor número de palabras. Si queréis añadirme como "writing buddy", aquí está mi perfil

Este es el primer año que participo, así que no sé muy bien cómo va a ir la cosa. Ya había visto la iniciativa por ahí varias veces, pero nunca me había animado a participar, siempre me decía a mí misma que tenía demasiadas cosas que hacer, que no tenía tiempo. Pero este año he decidido que voy dar el salto, a pesar de que mis ratos libres escasean. Me animé cuando vi que llevo cerca de un año escribiendo mi novela y todavía tiene unas 30.000 palabras, y eso no puede ser, así no la voy a terminar en mi vida. No creo que llegue a las 50.000 palabras, pero si llego al menos a la mitad ya me puedo dar por contenta, y aunque me quede en las 10.00 palabras, serán 10.000 palabras que de otro modo no habría escrito.

Así que ¿os vais a animar a participar? ¿Lo habéis hecho alguna vez? ¿Vosotros también queréis ser escritores? Contadme, que escucho.