
Rincewind, el más inepto y patoso hechicero del Mundodisco, debe enfrentarse a un niño que es el octavo hijo de un octavo hijo de un octavo hijo, es decir, una fuente de poder al cuadrado, un Rechicero. Este poderoso brujo tiene la capacidad suficiente para destruir el mundo y ningún hechicero sabe cómo enfrentarse a él. Cuando el fin del mundo parece muy cerca y la invasión de "cosas" de las Dimensiones Mazmorra es inminente, surge una remota posibilidad de salvación. El problema es que todo depende de personajes tan desquiciantes como Rincewind, el Equipaje, el Sombrero de Archicanciller, la heroína-peluquera Conina, o el proyecto de héroe bárbaro Nijel.
He tardado relativamente poco tiempo en volver al Mundodisco, y me gustaría decir que me ha encantado tanto como otras veces, pero no ha sido así. No sé si se ha debido al momento en el que estoy ahora (de exámenes, como casi todos) o que realmente es mucho más lento que lo demás. La verdad, lo he terminado con una sensación de vacío a la que no estoy acostumbrada en el mundo de Pratchett.
La historia es un disparate absoluto, lo normal. Los personajes, tres cuartos de lo mismo y la escritura, exactamente igual. Me da la sensación de que en este libro simplemente se ha limitado a repetir las fórmulas que han funcionado en otros. El humor sigue siendo genial, por supuesto, pero a veces quedaba raro, no terminaba de entenderlo y otras directamente los chistes eran muy malos. Me chirrían las referencias al mundo real. Son graciosas, pero sacan un poco de contexto algunas veces.
El ritmo me ha parecido muy lento, y por algún motivo no sentía ganas de seguir leyendo. La historia me resultaba completamente indiferente, pero no puedo señalar exactamente el porqué.
He notado hartazgo en ciertos aspectos, y hay uno fundamental: las Dimensiones Mazmorra. No es que me disgusten como concepto, porque me parecen una idea interesante y que puede dar mucho de sí, pero han aparecido en tres de los cinco libros que llevo, dos de ellos de la saga de Rincewind, y eso termina por cansar. Siempre las utiliza igual, son su salida universal, como un deus ex machina pero al revés. A mí me habría gustado ver otra cosa. Al fin y al cabo, el concepto de rechicero mola demasiado como para desaprovecharlo de esa forma.
Además, las continuas amenazas de fin del mundo llegan a hacer dudar seriamente de la estabilidad del Mundodisco. Es sorprendente que haya conseguido aguantar cinco libros (y los que quedan) sin saltar en pedacitos. Incluso los personajes se dan cuenta de ello, como evidencia el mismo Rincewind:
Además, las continuas amenazas de fin del mundo llegan a hacer dudar seriamente de la estabilidad del Mundodisco. Es sorprendente que haya conseguido aguantar cinco libros (y los que quedan) sin saltar en pedacitos. Incluso los personajes se dan cuenta de ello, como evidencia el mismo Rincewind:
The death of all wizardry is at hand. Rincewind looked around guiltily.
"Why?" he said. The world is going to end. "What, again?"
"Why?" he said. The world is going to end. "What, again?"
Y eso hace que incluso haya más sensación de "refrito".
A pesar de todo, sigue teniendo unos puntos muy buenos. Me sigue encandilando su humor sarcástico y lleno de disparates, y en más de un momento me ha hecho soltar alguna que otra carcajada a mandíbula batiente. También es reseñable su capacidad de introducir reflexiones filosóficas de gran trascendencia y darles la vuelta con su particular forma de ver el mundo:
"I don't regret it, you know. I would do it all again. Children are our hope for the future."
THERE IS NO HOPE FOR THE FUTURE, said Death.
"What does ir contain, then?"
ME.
(...)
"I meant," said Ipslore bitterly, "what is there in this world that makes living worthwhile?"
Death thought about it.
CATS, he said eventualy, CATS ARE NICE.
THERE IS NO HOPE FOR THE FUTURE, said Death.
"What does ir contain, then?"
ME.
(...)
"I meant," said Ipslore bitterly, "what is there in this world that makes living worthwhile?"
Death thought about it.
CATS, he said eventualy, CATS ARE NICE.
Yo creo que las mejores partes del libro han sido, precisamente, en las que salía la Muerte o sus subordinados filosofando y bebiendo por los bares del Mundodisco.
Conclusión: Un refrito que no sabe del todo mal.
Lo mejor: Lo que funciona hace bien su trabajo.
Lo peor: Parece que repite las fórmulas que le han salido bien otras veces
Nota:









