En
la iglesia de una aldea apartada del occidente montañoso de Asturias se
descubren los restos de dos hombres que fueron asesinados sesenta años
atrás. El hijo de uno de ellos contrata a un investigador privado para
esclarecer el crimen. El detective, al que los avatares de su propia
existencia han convertido en un escéptico, se adentra poco a poco en una
trama apasionante, rescatando de un tiempo escondido las vivencias de
unos personajes inolvidables que enlazan la última batalla de la guerra
de Cuba con el final del siglo XX. Un misterio, una investigación y un
viaje que llevarçan al detective por derroteros insospechados hasta
descubrir su propio destino y conocer a la mujer que no solo será el
centro del misterio, sino que tendrá todas las respuestas.Esta es otra de mis adquisiciones de la Feria del Libro, también, por supuesto, firmado:
Pero lo cierto es que este libro ha sido un poco decepcionante, yo tenía
unas expectativas muy altas, pero este libro no era lo que yo creía.
Está narrado de forma que se intercalan capítulos del presente (1998) y
capítulos del pasado (1920-1943). Los capítulos del presente están
narrados en primera persona y siguen un orden cronológico, mientras que
los capítulos del pasado están narrados en tercera persona y están
completamente desordenados. Este orden no está del todo mal, la verdad
es que es original y hasta ahora no lo había visto en ningún libro.
Uno de los problemas que he tenido a la hora de leerlo ha sido el
estilo. No me ha gustado ni en la primera persona ni en la tercera. No
es demasiado sencillo, ni demasiado recargado, pero no ha conseguido
atraparme, y muchas veces me ha parecido incluso demasiado soez.
Los personajes tampoco han sido precisamente uno de los puntos fuertes
de la novela. Los secundarios se basan en un solo rasgo característico,
apenas tienen desarrollo y no evolucionan a lo largo del libro. no se
les puede reprochar nada o son unos seres sin ningún tipo de compasión
que solo se preocupan del dinero. El protagonista se salva por los
pelos, está entre las dos etiquetas, pero no tiene nada más, ni siquiera
me ha caído bien.
Otra cosa de los personajes que no me ha gustado es que su primera
opción es la violencia. Cuando el detective se pone a fisgar "demasiado"
(pues a mí nunca me pareció que se pasara ni que molestara a nadie)
rápidamente reaccionaban dándole palizas ellos mismos o mandando a otros
que lo hicieran. Y lo peor es que el protagonista era igual.
Además, me ha parecido que había muchos capítulos que no aportaban nada
nuevo a la historia, y que podrían haberse eliminado directamente. Había
además algunos capítulos del pasado que solo servían para corroborar
algo que alguno de los personajes secundarios había dicho en el
presente, por lo que yo no he entendido bien su utilidad en la novela, a
no ser que estuvieran para rellenar páginas. Durante prácticamente todo
el libro he sentido que el misterio estaba estancado, sentía que la
trama no avanzaba, pues avanza mucho en las primeras páginas pero luego
no parece descubrir gran cosa, hasta llegar al final donde de repente
entiende todo. Teniendo en cuenta cómo había avanzado la novela antes,
el final me ha parecido muy precipitado.
Lo bueno es que con las historias de los personajes he aprendido mucha
más historia del siglo XX que en las propias clases de historia, pues
aquí vienen sucesos, datos y vivencias que no se pueden encontrar en los
libros de Historia.
Resumiendo
Lo mejor: Hay datos muy interesantes de la Guerra Civil que no se encuentran en los libros de Historia.
Lo peor: Los personajes son planos, soeces y violentos.
Nota:

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